lunes, 23 de diciembre de 2013

MERRY CHRISTMAS, FELIZ NAVIDAD, BO NADAL, WESOLYCH SWIAT, NADOLIG LLAWEN, 聖誕快樂

Serán distintas este año, no quiero decir que peores... ni mejores. Distintas.


Que yo recuerde es la primera vez que paso la Navidad lejos de A Coruña, lejos de la familia. Será distinto.


Es interesante ver como los estímulos que uno recibe habitualmente durante estas fechas se perciben de un modo tan distinto al de los años anteriores. Estamos solos ahora, embarcados y concentrados en la idea de salir adelante. No hay tiempo de florituras. No hay tiempo de guirnaldas, no hay tiempo de “marimorenas”, estamos enfocados en lo que está por venir, lo que debe venir, lo que tiene que venir, en el porvenir, vaya.


La celebración es sencilla, pero no por ello deja de ser celebración, al menos a mi entender. Nuestra fe cristiana nos permite centrarnos más en el hecho central de estas fiestas que es celebrar con el mundo entero en nacimiento de Cristo. En nuestro forzado recogimiento, en nuestro obligatorio exilio esto es más fácil. No tenemos tantas distracciones.


No estamos forzados a encorsetadas celebraciones aderezadas con exageradas comilonas, suntuosos gastos, laboriosos preparativos.


Estoy con quien quiero estar, que es la persona que eligió también estar conmigo, ¿qué más puedo pedir? El recuerdo del mensaje del Cristo ha sustituido a las vieiras, la paz que predicó sustituye enojoso estrés comercial. Quizás pueda parecer raro, pero me siento bien así.


Si pudiera elegir seguramente elegiríamos todo el bullicio de la tropa que dejamos atrás, pero ya que estamos... disfrutemos de esto... en paz, con el verdadero recogimiento al que nos invita el mensaje de Cristo. Lo necesito, creo que será bueno para poder encontrar el horizonte que vengo buscando desde hace unos meses y que me trajo a este frío país.

Navidad en Braintree

Echamos de menos a nuestros hijos, claro que si, pero no extrañamos la tiranía que se nos impone de celebraciones superfluas y banales procesiones comerciales en nombre de la natividad.



Feliz Navidad a todos, de corazón, os deseo unas felices fiestas, sean estas del modo que queráis, pero siempre es bueno tener una excusa para pasar un buen rato, solos o en compañía, en paz o con el estruendo de las panderetas y cohetes. Pero felices.


lunes, 9 de diciembre de 2013

SANGRÍA HUMANA

He tenido que hacer un fugaz viaje a Galicia para resolver (eso espero) un asunto. En menos de dos horas estaba en Santiago y una hora más tarde en casa, aunque solo fuera por un par de días.
Cuando me disponía a tomar el vuelo de vuelta a Inglaterra pasé un par de horas en la nueva terminal del Aeropuerto de Santiago me llamó poderosamente la atención en el momento de embarcar cuanta gente joven compartia vuelo conmigo. Los vuelos de la popular línea aérea irlandesa llevan un media de 160 personas por trayecto, suponiendo que fuera esa la cantidad de pasajeros de ese día podría decir que de esos 160, tranquilamente 130 eran jóvenes de entre 20 y 30 años y de esos 130 seguro que más de 100 no viajaban por razones turísticas sino para buscarse la vida en el Reino Unido, como yo.
Todos los días, a veces varios vuelos al día de todos los aeropuertos de España salen cientos de jóvenes a buscarse la vida fuera de nuestras fronteras. Jóvenes valientes, jóvenes que no se conforman con un subsidio. Jóvenes preparados y menos preparados, pero con ganas demostradas de trabajar, esos que se niegan a ser "ninis". O sea, de lo mejor de la juventud española que se tiene que ir porque en su país se les niega el pan y la sal.
Vuelo Santiago-Londres

Todos esos jóvenes, además, dejan de ser  un problema para los inmorales que gobiernan España, ya no están en la cola del paro, ya no cobran subsidios, ya no salen en las estadísticas malas, ya no salen a manifestarse a las calles. La emigración es uno de los puntales que ayudan a mejorar los números del gobierno incompetente de nuestro país.
Durante el vuelo viajé al lado de un muchacho de Ferrol, licenciado en empresariales. Lleva un año y pico en Londres, a donde llegó tras una búsqueda infrutuosa de trabajo en su tierra, donde solo le ofrecían contratos basura, a media jornada de contrato, con doble jornada de horario por sueldo mísero. Me contó su historia en Inglaterra, donde empezó trabajando en manos de una agencia que lo llevaba de una punta a otra de la capital londinense haciendo habitaciones en distintos hoteles, a distintas horas por una miseria que apenas le permitía pagar su habitación de alquiler. Después estuvo explotado, literalmente explotado, limpiando platos en un pub en el que le prohibían cambiar el agua del fregadero para ahorrar y donde el mismo tuvo que comprarse unos guantes que el propietario le negó. Me contaba como se le quedó grabado en su memoria los trozos de bacon pegados a sus brazos y el olor que le costaba sacar aún después de una ducha tras una jornada interminable. Tras meses de sacrificio consiguió, cuando su inglés era mucho mejor, entrar a trabajar en un lujoso establecimiento y ahí empezó ya una vida más normal. Le han promocionado, está estudiando y haciendo prácticas en una escuela, juega al fútbol en la liga local londinense y tiene muy claro que no va a volver a España, no al menos en mucho tiempo. Me impresionó con qué firmeza aseguraba que no tenía intención de volver a su Ferrol natal en su vida, no siendo de vacaciones. No puedo olvidar la convicción de sus palabras al pensar en un futuro en su país.
En el asiento de delante viajaba una joven que solo tenía billete de ida (como muchos en ese viaje, como yo hace un par de meses), reconocía temor por lo que se encontraría y tanto el muchacho de Ferrol, como yo, como otro joven a su lado que trabajaba en una fábrica en Oxford la animaban y le daban consejos de como buscar por aquí, o por allá o como encontrar alojamiento barato. Saldrás adelante, le decían, no será fácil al principio, pero saldrás adelante, hay muchas oportunidades, le aseguraban.
Las dos horas de viaje se hicieron como dos minutos con tanta conversación a mi alrededor con esos tres jóvenes que viajaban sin billete de regreso, como yo.
Los tres coincidían que no podían ver el telediario, que les daba asco oir a los políticos hablando de futuro, de recuperación, de brotes verdes... de ver tanta corrupción impune, de ver que nada cambia realmente en España, que todo sigue igual de mal y que cada vez España se está convirtiendo en un país para millonarios y ladrones y también para muchos millonarios ladrones, que los demás estamos de sobra, o somos el bulto necesario para que estos sinvergüenzas apoyen sus piernas para no manchar las suelas de sus zapatos tocando el frío y sucio suelo.

Cuando llegué a la empresa en la que trabajo era el único español, ya han entrado tres más. Ayer, en Cambridge me encontré con una joven ilicitana que llevaba en Inglaterra un mes, con su novio y que están sufriendo lo suyo. Ella estudió fotografía y su novio es cocinero. Ella barre en un Mcdonald's y su novio aún busca trabajo, pero su desconocimiento del idioma le mantiene aún en blanco. También piensan que, a pesar de lo mal que lo están pasando,  no volverán nunca a España porque no ven futuro.
Hace poco nos dimos un paseo por Londres en uno de mis días libres y pudimos comprobar la cantidad de españoles que hay allí, parece que tantos como ingleses. También muchos portugueses. Carlos, un asturiano que trabaja en otro burguer timbién tiene claro que de volver, nada de nada. Me dicen que son tantos los españoles en Londres que los empresarios ya los tienen como emigrantes de segunda, que están dispuestos a lo que sea, por lo que sea, porque saben que en su país no tendrán ni eso. Esa afirmación me dejó helado.
Están dejando el país como un solar, un solar sucio,  donde mandan las ratas, las ratas de la banca, las ratas de la política, las ratas de la monarquía, las ratas de los juzgados corruptos y mientras sigue la sangría humana en nuestros aeropuertos huyendo del hedor insoportable del paro y la falta de esperanza.
No me gusta tener que ser tan negativo, pero lo tengo que ser hoy por la indignación y tristeza que me han producido los sentimientos de jóvenes valientes que han tenido que venir a pasar frío a Inglaterra y por los que siento un profundo respeto y admiración. Una auténtica sangría humana y de talentos despreciados. Por María, por Hector, por Gaby, por Carlos, por Andrés, por José Luís, por Nini, por Juanlu, por Chelo, por Eva, por Luna, por César, por Omar, por tantos otros miles (quizás cientos de miles ya) que no conozco pero que son  lo mejor de nuestra juventud  y  que con mayoer o menor preparación,  pero con el coraje suficiente para salir de su casa y luchar por lo que les corresponde en justicia y que unos pocos inmorales a quienes pagamos con nuestros impuestos no nos dan, nos lo quitan para poder mantener sus mansiones, coches de lujo, aeropuertos, periodistas vendidos, equipos de formula uno, diputaciones, futbolistas millonarios y parlamentos llenos de vagos que apoyados en la mayoría borreguil de este país nuestro nos llevan a la más absoluta de las ruinas haciendo añicos los sueños hechos realidad por nuestros padres que lucharon y consiguieron con sangre, sudor, lágrimas y carcel una sociedad del bienestar que hoy se desmorona y que nos quitan de nuestras manos con la más indignante impunidad.
Por todos vosotros mis ejemplares amigos. Fuerza y éxito !!!!!!

martes, 19 de noviembre de 2013

APRENDIZAJE

La vida es, o debería ser, un constante aprendizaje, al menos a mi parecer. Y ahora me siento que estoy en un curso intensivo. La vida que he comenzado lejos de mi hogar de siempre tiene un montón de matices que me gustaría poder explicar, pero no estoy seguro de poder hacerlo como quisiera. Este es uno de los fines de este blog.
Cuando uno viaja aprende de una manera singular, pero me refiero a viajar, cuando uno sale con ánimo de conocer algo más que playas o montañas o monumentos, me refiero a esos viajes en los que el paisaje humano es el que más sabor le da al bocado de nuevas experiencias y paisajes y mucho más intenso es este sabor cuando nos tomamos el tiempo necesario para adentrarnos en una nueva sociedad, como nos está pasando a nosotros en Inglaterra.
Estoy aprendiendo, estoy aprendiendo mucho y espero que eso me valga en un futuro (para eso he venido aquí, más que nada, para aprender). Pero estoy aprendiendo cosas que quería aprender y otras que me van sorprendiendo con mayor o menor agrado cada día. 
Aprendo que uno no es nunca lo suficientemente experimentado para agradecer nuevas experiencias, aprendo que ninguna sociedad es mejor que otra, simplemente son diferentes. Aprendo que todo, o casi todo tiene su parte buena y su parte mala (supongo que es lo del yin y el yan), aprendo que es más fácil toparse con el lado bueno de las cosas cuando uno da el lado bueno de si mismo (no siempre funciona). Aprendo que probablemente no es un mal-nacido el desagradecido, pero si que es más infeliz. Aprendo que la estupidez no tiene fronteras. Aprendo que en Galicia, después de todo, no llueve tanto. Aprendo que más vale pájaro en mano que un faisán bajo las ruedas de tu moto. Aprendo que no importa el frío que tengas, siempre puedes enfriarte más. Aprendo que las penas compartidas con tu compañera, son mucho menos que la mitad. Aprendo que uno es mucho más fuerte de lo que pensaba. Aprendo cuanto calorcito dan los buenos amigos y cuanto frío se pasa en la distancia. Aprendo que la nacionalidad, la raza, la condición sexual o la religión casi nunca definen a una persona. Aprendo que una sonrisa abre más puertas que todas las llaves del mundo. Aprendo que el deseo de aprender me hace rejuvenecer cada día. Aprendo que muy pocas veces el esfuerzo y la recompensa son proporcionales. Aprendo que conocer perfectamente un idioma no te garantiza el éxito en la comunicación. Aprendo que no saber una palabra de un idioma no te impide comunicarte con los demás. Aprendo que mi país no es el mejor porque sea el más hermoso, el más rico o el más grande, sino simplemente por que es el mío. Aprendo que "fish and chips" no es lo mismo que pulpo con patatas. Aprendo, sobre todo, que nunca dejaré de aprender y de que cuanto más aprendo más me voy dando cuenta de lo ignorante que soy.  

miércoles, 30 de octubre de 2013

HALLOWEEN

Esta noche, la última de octubre, es la gran noche de las brujas, los fantasmas, los demonios, los murciélagos, las calaveras, las calabazas... la noche de difuntos. All Hallow Even, la víspera de Todos los Santos. Una fiesta de origen céltico, llevada a  los EE.UU. por los inmigrantes irlandeses donde se popularizó a partir de los años veinte del pasado siglo y se globalizó definitivamente a partir de los 70 por medio de las películas de cíne y las series de televisión. 
El génesis de esta fiesta reside en la celebración Celta del final de la cosecha, el Samaín, el comienzo de la época oscura del año. Marcaba el año nuevo celta. Se lleva a cabo en lugares como Galicia, Escocia, Bretaña, Wales, Isla de Man... Los tratos y ofrendas de estos pueblos para evitar que los malos espíritus arruinaran sus cosechas y enfermaran a sus animales.
Aquí en Inglaterra es muy popular y además coincide con una de las semanas de vacaciones para los escolares. Los niños disfrazados de fantasmas, brujas, batman, esqueleto, spiderman... corretean por los pueblos, de casa en casa, con su cubo en forma de calavera ofreciendo el famoso "truco o trato" (trik or treat)
El Halloween esta omnipresente en esta sociedad, las tiendas con sus dulces, máscaras, farolillos y todo tipo de artilugios de miedo que hacen las delicias de los más pequeños. 
Las casas en el barrio decoradas con telas de arañas, calaveras, fantasmas colgados de ventanas, puertas y árboles, son señales de que es un buen lugar donde los niños pueden tocar la puerta y con la contraseña de "truco o trato" obtienen un buen botín de dulces que acumulan en sus cubos-calabazas. Un tiempo de celebración como preparación a la Navidad que en pocos días cambiará los escaparates de todas las tiendas.

¡¡¡¡¡¡ HAPPY HALLOWEEN A TODOS !!!!!!


viernes, 25 de octubre de 2013

TÚZAROS

En gallego, el término "túzaro" se emplea para describir a personas hurañas, bruscas, esquivas, intratables, asociales, etc. Estas últimas semanas se me viene a la cabeza muy a menudo esa palabra porque me encuentro desenvolviendome en un ambiente que muchas veces me resulta realmente tosco e incómodo. Me veo rodeado de personas bastante mal encaradas y de trato realmente desagradable. Afortunadamente no lo son todos, sería insoportable, asi que me centro en los rostros amables que también me encuentro a lo largo de tantas horas de desempeño laboral.
"Túzaro" es una palabra muy gallega, que describe muy bien a esa gente a la que parece costarle dinero compartir una sonrisa. ¡Cuanto puede cambiar una situación solamente con sonreir! Dijo Sir William Shakespeare: "Es más fácil obtener lo que uno desea con una sonrisa que con la punta de nuestra espada" y yo creo firmemente en ello y procuro siempre poner mi mejor cara a la peor de las situaciones y en muchas de ellas esto funciona, pero no en todas, evidentemente. A veces también me siento como un idiota cuando la respuesta a la sonrisa o a un "thank you"  o a un "sorry" es una cara de asco o en ocasiones un sonido que no me aseguraría a describir como una exclamación sino más bien como un bramido, graznido, ladrido o cualquier otro sonido onomatopéyico de difícil definición.

El ambiente de trabajo es frío, muy frío, de hecho trabajo en una nevera, a unos 6 grados de temperatura por eso de conservar los alimentos que allí se almacenan y cada vez que soportas el gesto de un "túzaro" sea visual o sonoro la temperatura baja tres grados más. No obstante tengo que decir que prefiero veinte "túzaros" que un par de víboras. A los "túzaros" se les ve venir y por lo tanto, no son difíciles de esquivar y en el peor de los casos te llevas un revolcón y ya, pero las víboras... ay las víboras! esas vienen sigilosamente y te muerden sin que apenas te des cuenta. Y lo digo con conocimiento de causa.
El trabajar en una nave refrigerada no supone sólo inconvenientes. He  notado como mi piel se me va reafirmando y que ya no necesito cremas anti-edad, se me está quedando suaaaaave y tersa. Además cuando uno sale del trabajo siempre se encuentra con un anticiclón, siempre la temperatura exterior resulta muy agradable, aunque llueva.
También en la carretera me encuentro con "túzaros", pero son "túzaros" de dos patas y vestidos de plumas: los faisanes, que aquí abundan. Y digo que son unos "túzaros" porque cuando pasas y hay algunos en el borde de la carretera picoteando, en vez de escapar hacia fuera de la calzada, pues no, buscan el centro, justo por donde yo tengo que pasar y claro, ya tengo dos muescas en mi moto de dos estúpidos faisanes que se empeñaron en meterse bajo las ruedas. El faisán una pieza de caza tan apreciada en mi tierra... y aquí no necesitas ni escopeta ni cartuchos para hacerte con un buen festín de esta rica carne avícola.
No creo que todas las acepciones de esta palabra deban ser negativas. A veces hay que ser un poco "túzaro" para que la realidad no te derribe, para que la adversidad no te detenga, para que las contrariedades no te hagan cambiar el rumbo que debes seguir. La sonrisa no es un arma infalible por desgracia.
Este es un tiempo complicado de vivir para mi y conozco mucha gente que también está sufriendo y pasando por momentos aún más dolorosos. Creo que es un tiempo en el que tenemos que ser "teimudos" (testarudos en gallego) al luchar por nuestros sueños, al trabajar duro por alcanzar los logros que queremos, creo que es la única forma de salir adelante cuando tantos se empeñan en frustrar la consecución de nuestros objetivos.
En los últimos meses también uso demasiado frecuentemente una expresión muy gallega "¡Outra vaca no millo!" (que viene a decir "éramos pocos y parió la abuela" más o menos), porque parece que la sucesión de reveses no cesa nunca.
Intento poner buena cara al mal tiempo y con la "teimudez" de los "túzaros" afrontar las dificultades que me encuentro con la mejor de mis sonrisas, aunque solo sea por una mera cuestión práctica, pues para arrugar la frente hacen falta cuarenta músculos y para sonreir tan solo quince. 

martes, 15 de octubre de 2013

THE WEATHER Y LA MOTO

A la climatología aquí le dicen "weather", lo que nosotros decimos "el tiempo" y después de un mes aquí comprendo como lo de clima deribó en "tiempo"en su traducción a la forma española, seguramente influenciado por algún  emigrante español que pensaba a menudo: "¡¡¡ el weather que hace que no veo el sol !!!".
He de decir que climatológicamente hablando fuí muy bien recibido, tuve un par de semanitas en las que brilló el sol largamente, lo que me permitió darme unos hermosos paseos por el Condado de Essex para conocer algunos pueblos y ciudades como Thexted, Colchester, Fingchingfield, Maldon, Chelmsford y también Cambridge, pero fué comenzar a trabajar... y esto es un no parar. 
El día que no llueve orballa, y el día que no orballa es porque va a llover. Y los días que parece que no va a llover ni orballar termina lloviendo. Los cuervos y las palomas deben tener escamas en vez de plumas porque se les ve tranquilamente a la intemperie mientras caen chuzos de punta. Y aquí hay mucha, pero mucha intemperie. En la carretera uno se cruza con zorros, ciervos, faisanes, tejones, conejos y otra bichería, pero si un día se me atraviesa un rodaballo o un pulpo no me sorprenderé mucho porque aquí hay muuuuuuucha agua everywhere. 
La humedad supera ampliamente el 100%, el pelillo sobaquero se me está poniendo de color verde. Lo dejaré así y en Navidad usaré el musgo para el Belén. Pero se ve que aquí están bien acostumbrados por que es facil ver a niños pequeñitos en su carrito con los pies descalzos y tan tranquilos y yo amantado hasta arriba.
Mi habitación es confortable, pero cuesta un montón sacarse el frío y la humedad que uno trae incrustada en los huesos después de llegar del trabajo.
Conducir en moto por estas carreteras tiene su encanto... si el suelo está seco. Pero lloviendo es toda una pesadilla. La carretera que me lleva a mi lugar de trabajo es estrecha y sinuosa,  18 millas, 32 kms. con  72 curvas, 20 de ellas de más 90º en las que casi tienes que detenerte para superarla sin problemas. En la curva 53 ya prové el sabor del asfalto mojado. No pasó gran cosa afortunadamente.  No hay arcén. Los pocos quitamiedos que hay no son los apropiados para las motos. Los automóviles estacionan en la carretera obstaculizando completamente uno de los carriles, por lo que cuando hay tráfico cruzado uno ha de pararse y esperar a que pasen los que vienen de frente, esto es realmente sorprendente en un país tan civilizado. Por espacio no será por que estamos hablando de unas zonas rurales con grandes extensiones de terreno por todos los lados, pero prefieren estacionar delante de sus casas y los demás que esperen. Curioso. Otra de las trampas que hay es que las tapas de las alcantarillas o registros están en plena carretera y esas tapas metálicas son una verdadera pesadilla para los que vamos en vehículos de dos ruedas. En general el estado del firme es bastante deficiente. Se forman grandes charcos y la conducción es realmente comprometida. Vi el otro día un vehículo que se había salido de la carretera y se empotró contra una farola, dentro de un prado. Me llamó la atención que el coche estaba limpísimo, como si lo hubiesen lavado después de accidente para que no se mosquearan los de atestados, porque sino no me explico como acaba en un prado y ni una gotita de barro ni en las ruedas. Sin duda las carreteras aquí no están pensadas para los moteros (seguramente el weather tendrá mucho que ver en eso). El próximo mes ya tendré un vehículo de cuatro ruedas y con techo, aquí no hay alternativa. 
Y dicen que en Galicia llueve. De secano somos nosotros comparado con lo que estoy sufriendo aquí durante estas últimas semanas. Y por lo que me dicen esto no ha hecho más que empezar.
¡¡¡¡¡¡ El weather que hace que no veo el sol !!!!!!

sábado, 12 de octubre de 2013

HABEMUS CURRO !!!!!

Y tras 16 días de intensa búsqueda, esta da su primer fruto y se concreta en la consecución de mi primer trabajo en el Reino Unido, no es gran cosa, pero es el principio y, por el momento, lo único que tengo, asi que no lo dudo y firmo mi primer contrato de trabajo menos de tres semanas después de llegar. 
Es un trabajo físico, base en el escalafón profesional aquí, pero para una persona como yo, que no domina el inglés, no hay muchas otras opciones. 
La jornada de trabajo es larga, muy larga, 12 horas. El trabajo en sí es bastante duro, pero para mi tiene la ventaja que uno es muy autosuficiente durante toda la jornada. Recibe las órdenes en un ordenador de mano y las cumple lo mejor y lo más rápido posible. Si se cumplen los objetivos se cobra un poco más. Cuatro días seguidos de trabajo diurno, cuatro días seguidos de descanso y cuatro días de trabajo nocturno, esa es la dinámica habitual. Siempre tienes opción de trabajar en tus días de descanso si el cuerpo te lo permite. 
Este tipo de trabajo no lo desarrollaba desde que comencé a trabajar hace más de 30 años, aunque en los últimos años ya he trabajado en almacenes como voluntario social y eso me ayudó a decir sin engañar que tenía experiencia en almacén.
La mayoría de los compañeros son originarios de Polonia, algunos Rusos, algunos Portugueses, Ingleses también unos cuantos (sobre todo los jefes) y solo un Argentino y un gallego (yo - eu). Ah, y hace un par de días llegó una jovencita de Sevilla que también trabaja aquí, pero en un trabajo un poco más liviano, de etiquetado y empaquetado.
Es verdad que los Polacos forman un grupo muy cerrado, son tantos que muchos de ellos apenas hablan unas palabras en inglés, no lo necesitan, se limitan a relacionarse con sus paisanos. Son muy serios, malencarados incluso la mayoría de un trato muy frío e incluso a veces desagradable. Les saludas y como quien saluda a una pared: nada, por lo que a los pocos días ya dejas de saludarlos y asunto concluido. Los Portugueses son muy amables y amistosos, siempre están dispuestos a ayudarme y me preguntan muy frecuentemente que si necesito algo o si me pueden ayudar en lo que precise, de hecho lo hacen amenudo, son realmente muy buenos compañeros y me hacen sentir cómodo ahora que estoy empezando y a veces me veo un poco perdido.
El trabajo tiene sus inconvenientes, como todos, entre otros que se trabaja en un ambiente muy frio, por eso de la conservación de los alimentos. Pero el peor de todos está resultando el trayecto de ida y vuelta, pues está a 32 kms. de donde resido. Mucho gasto de tiempo, dinero y energías, especialmente de noche o con lluvia, pero por el momento es lo que hay. En pocas semanas ya tendré coche.
No es nada fácil y se me hace bastante penoso el ir y venir en la moto, por lo que estoy buscando alojamiento en la zona: Haverhill (Suffolk). La ciudad importante más cercana es la célebre Cambridge. Lo del alojamiento merece una entrada aparte. 
El pago se hace semanalmente. Ya puedo decir que soy un contribuyente británico y, sobre todo, que ya no estoy desempleado. Recupero la sensación de que alguien cuenta conmigo cada día.
Lo positivo de este empleo: que trabajas muy a tu bola, que uno se ciñe a cumplir las órdenes y nadie te molesta con tonterías, tienes que hacer el trabajo que te piden bien y rápido. Es lo que esperan de ti. Otra parte buena es que siendo tan físico uno se ahorra el gimnasio y se pone en forma rápidamente (ya he perdido algunos kilos) . 
Estoy ahora en mi semana de trabajo nocturno y me he adaptado bastante mejor de lo que esperaba. Las jornadas son algo más pequeñas en la noche y una vez que encuentre alojamiento en Haverhill, todo será más fácil. 
Me han dicho que hay mucho trabajo aquí, de hecho me dieron un documento para dárselo a quien busque empleo (lo cual no había visto nunca antes).
Ahora tengo claro que he de apurarme por mejorar mi inglés lo más rápido posible. Cuanto antes mejore, antes podré aspirar a otros trabajos mucho mejores y  mejor pagados. Tengo ahora un ansia irreflenable por mejorar mi inglés, pongo la BBC-news a todas horas, leo la prensa en inglés, procuro compartir los descansos en el trabajo (breaks) con los compañeros ingleses, voy a clase de inglés cuando el horario laboral me lo permite...
Otra faceta positiva del trabajo: ya conozco a algún  Polaco muy amable y simpátic, Marius. Parece ser la excepción a la regla.
En fin, que ya estamos funcionando por aquí, el primer gran objetivo se ha alcanzado: ESTOY TRABAJANDO y además sigo buscando un trabajo mejor que podría llegar en cualquier momento. Mucho más de lo que me permiten hacer en mi propio país. 
Hay que seguir luchando por mejorar, uno no debe conformarse, no soy un chaval y este trabajo no es fácil , pero hay cosas en todo esto que me hacen sentir bien con lo que hago, sobre todo porque veo que hay mucho que mejorar y aquí se puede conseguir. No es fácil, nadie te regala nada, pero eso sí, nadie te lo impide ganar por ti mismo.