sábado, 5 de julio de 2014

2 MESES Y 300 DIAS

Dos meses sin poder escribir una palabra, dos meses que me han parecido dos días, eso sí dos días muy intensos, agotadores y fértiles. 

Dos meses en los que he vivido a un ritmo frenético para llevar a cabo un cambio importante en esta nueva etapa de mi vida. 

Dos meses en los que he cambiado el tipo de trabajo, aunque no el lugar donde lo llevo a cabo, dos meses en donde he consolidado el cambio que en un principio buscaba al venir a esta parte del mundo. Un cambio que aunque era deseado, por algún rinconcito de mi corazón deseaba que no llegara por que en ese rinconcito atronaban gritos que reclamaban volver a mi casa, a mi tierra, más cerca de los míos. 

Dos meses en los que la vida me ha dado la razón, aunque como digo, no me apeteciera del todo, y donde he podido comprobar, una vez más, que cuando se quiere se puede.

Estos últimos días he dado el salto que me consolida aquí en el Reino Unido como un ciudadano más. Pago todos los impuestos habidos y por haber, tengo facturas que asedian mi nómina. Ya estoy en mi propia casa, hemos alquilado una pequeñita vivienda unifamiliar en el centro del pueblo, una típica casita inglesa de dos plantas, humilde, pero acogedora, donde me puedo dejar a tras esa sensación de provisionalidad permanente que supone compartir techo con terceros. 

nuestro primer hogar en Inglaterra


Es un salto importante, muy difícil por que aquí lo de la vivienda es un punto y aparte, es el gran desafío y nosotros lo estamos afrontando en este momento y requiere un esfuerzo máximo para poderlo superar sin disgustos. El mes de adelanto, la fianza, las tasas municipales, luz, agua, internet, gas... una gran prueba que apenas he salvado con mucho sacrificio, trabajando a destajo y con la ayudita de un buen amigo.

Mucho esfuerzo, pero vale la pena, vuelves a recuperar la sensación de vivir una vida normal, de tener un hogar, de tener un sitio al que llegar agotado después de un largo día de trabajo y SENTIRSE EN CASA y eso no tiene precio. 

Ahora tengo una alta exigencia en lo económico y eso solo me permite mirar adelante para mejorar la situación laboral. Es verdad que yo no vengo aquí para hacer dinero, simplemente para rematar mi vida laboral y acceder a una jubilación digna, algo que en mi país, después de 30 años de trabajar ininterrumpidamente han dejado en el aire. Pero al tener una casa propia, aunque sea en alquiler uno no se puede descuidar lo más mínimo para poder afrontar los grandes costes que esto supone aquí. Dedico tres cuartas partes de mis ingresos a afrontar los gastos de la vivienda, si, el 75%. Y si quiero que ese porcentaje sea menor solo me queda la opción de mejorar profesionalmente por que el coste de la casa y su mantenimiento no va a bajar, al menos no sustancialmente. 

Solo un par de datos. Hoy mismo he recibido la factura de lo que aquí se llama "Council Tax" y que asciende a 1.054 libras al año, si, más de mil libras al año, unos 1.250 euros, solo de tasa municipal y que se paga en mensualidades de 120 libras. Incluye la tasa del Condado, la del Ayuntamiento, la de la Policía y la del Pueblo donde vivo.

Otra gran sorpresa es que por el agua corriente me cobran 52 libras al mes (unos 60 euros) un agua malísima, llena de cal, con la que no se puede cocinar y mucho menos beber y como la casa no tiene contador (estoy intentando averiguar por qué) pues nos ponen ese canon y ya podemos poner una fuente y una piscina que no importa lo mucha o poca agua que consumamos, nos meten un clavo mensual que nos dejan temblando. 

Aun es pronto para saberlo con certeza, pero me temo que pagaré tanto de agua como de electricidad y gas juntos. Alucinante. Cosas que tiene este país. Tengo que indagar si esto es correcto o si hay alguna forma de cambiarlo, pero te quedas de piedra al recibir la facturita que además te la presentan en términos de costes anuales y claro te deja un poquillo acongojado. 

Pero, como dicen en mi tierra... "eche o que hai" no queda más remedio que afrontarlo lo mejor posible y supone un estímulo para no dejar de pelear por mejorar la situación actual. Con todo uno se siente afortunado por que aquí ves que hay oportunidades de salir adelante y mejorar tu status, lamentablemente en España eso me lo han negado. A mi y a varios millones de trabajadores más que han puesto entre la espada y la pared.

Comencé a escribir este blog en un barco que me traía al Reino Unido, continué desde un garaje y después una pequeña habitación y ahora, tras 300 días de lucha lo hago desde un lugar al que puedo llamar mi casa, mi hogar. Al abrir la puerta de la calle no veo el Orzán, pero me felicito por haber llegado hasta aquí, doy gracias a Dios por darme fuerzas  para levantarme cada mañana y salir a trabajar, gracias a mis amigos que desde la distancia me empujaban con su cariño y palabras de aliento y a ese bastón indispensable para segur caminando cada día que es mi querida compañera.

300 días después intento no pensar en las facturas y me centro en ser feliz cada día. Por ahora creo que, no sin dolor, la batallas se van ganando, aunque sea en la tanda de  penaltis. 




martes, 29 de abril de 2014

LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL... POR FIN

Este silencio "blogueril" se debe a las intensísimas últimas semanas de trabajo. Mucho trabajo, mucho esfuerzo, tanto que me estaba consumiendo hasta el punto de consultar las ofertas de vuelos para regresar a casa, debo confesarlo, quería tirar la toalla.

Entré en el túnel de la emigración por propia voluntad y sabiendo que no sería fácil atravesarlo.
Pero cuando casi me rendía atisbé un rayo de esperanza cuando ya pedía la cuenta en mi empresa por que no podía más y en vez de la carta de despedida me respondieron con una propuesta de promoción en la compañía "por que no querían prescindir de una persona como yo".

Me quedé muy sorprendido. No lo esperaba, ni mucho menos. Después de tantas decepciones, tantas entrevistas fallidas, tantos "unfortunately you were not successful on this occasion" (en cristiano, que muy majo, pero aquí no tienes nada que rascar, más o menos) un reconocimiento al esfuerzo sincero y honesto... uff, no lo podía creer. En principio pensé en buscar donde estaba la trampa y finalmente resultó que era cierto. 
No me habían señalado por ser el mejor, ni el más rápido, ni el más guapo, ni el más simpático. A pesar de que mi inglés todavía necesita mejorar mucho, subrayaron que era un profesional responsable y de confianza y que por eso quería seguir contando conmigo en funciones más cualificadas. Justo lo contrario de lo que me vino sucediendo en España los últimos años de carrera profesional, donde a mayor esfuerzo y entrega recibías la proporcional patada en las partes más delicadas de uno hasta la patada final que me puso tras tres décadas de trabajo en la calle sin más culpa que la de trabajar con integridad, pero eso sí, sin los amigos en los lugares necesarios para sobrevivir en una jungla laboral tan despiadada, tóxica y traicionera como la que se vive ahora, más que nunca, en nuestro país. 

Se ve luz al fondo, pero aún queda mucho por andar en la obscuridad de la precariedad

El cambio no supone, ni mucho menos, que todo está solucionado, queda mucho por andar, mucho, pero lo que de verdad supone para mi es un estímulo para seguir luchando duro cada día con la confianza de que el esfuerzo honesto tiene recompensa por estos lares me da fuerza y ganas y fe en un futuro mejor aunque sea a  2.039 kilómetros de mi casa y a pesa de que ya no me pilla en la flor de la vida si me permite sentirme útil pasado el medio siglo de vida, que no es poco.

Otra razón que me ilusiona es la de poder hacer saber a tantos compatriotas a tantos amigos que están en un callejón sin salida, que aunque sea saltando la pared de la frontera, metiéndose en el negro túnel de la emigración, si quieren encontrarán su propia salida, mejor o peor, pero que les permitirá no morir asfixiados contra la pared de la codicia desmedida, la corrupción, la inmoralidad y la injusticia que asolan nuestro país ahora. 

Si yo puedo, amigo, tú también podrás. 

miércoles, 2 de abril de 2014

BENEFITS

Las ayudas que el estado da a los ciudadanos en Inglaterra son fuente de continua controversia en el país, más ahora con esto de la crisis económica y la invasión emigrante que preocupa profundamente a esta sociedad.
Suenan tambores de guerra en Inglaterra contra la Unión Europea y cada vez son más las voces que exigen una salida de la Europa Comunitaria que les obliga a tener las puertas abiertas a todos los ciudadanos de los países pertenecientes a la Unión y que supone la llegada de 250.000 inmigrantes a las Islas Británicas, algo que, según cada vez más corrientes de opinión, es insostenible para el equilibro económico y social del Reino Unido.
El Primer Ministro Cameron ya se ha comprometido a someter en referendum la cuestión de la pertenencia o no a la UE si es reelegido. 
Es evidente, a la vista está, que el colectivo de inmigrantes es enorme, especialmente en Londres es más difícil encontrar a un Inglés que a un extranjero, eso es claro y patente. En el resto del país sucede algo parecido, pero lo de Londres es algo realmente llamativo. El polaco ya es el segundo idioma en el Reino Unido, un enorme colectivo. Nacen en Inglaterra más niños polacos que en Polonia, con eso está todo dicho. Y si las cosas no cambián no me extrañaría que se dijera lo mismo de los españoles en unos años. Los innumerables jóvenes que se vienen para aquí, en cuanto encuentran un trabajo estable y bien remunerado (eso es cuestión de un año más o menos) determinan con claridad que no quieren regresar. Sus hijos nacerán en Inglaterra. Que sean Ingleses o Españoles será una decisión de cada uno. 
Pero en uno de los núcleos de la controversia en cuanto a la inmigración se centra en el hecho de que en el Reino Unido existen más de 70 tipos de "benefits", de prestaciones. Desde la prestación de desempleo (jobseeker's allowance) hasta las ayudas a los alquileres de habitaciones, apartamentos o casas (housing benefits) pasando por las ayudas a las discapacidades, maternidad, paternidad, enfermedades laborales, fondos sociales, ayudas a los padres adoptivos, a las viudas, de complementos salariales, por defunción, para el combustible de la calefacción y otros muchos casos más específicos susceptibles de ayudas públicas y que permiten en este país a mucha gente con más solvencia o simplemente vivir sin tener que trabajar o trabajando lo mínimo ya que los rendimientos del trabajo en muchas ocasiones son menores a los ingresos que se reciben en concepto de ayudas públicas. 
"cortemos los beneficios a aquellos que rechazan trabajar."

Pero el problema que afronta este país con este asunto de los beneficios no afecta solo al colectivo inmigrante, ni mucho menos, lo que sucede ahora es que ante la avalancha de ciudadanos de países de la Europa del este, donde el nivel económico e muy inferior al de los países de la Europa occidental,   ese desequilibrio se enfrenta en muchas ocasiones, al llegar a Inglaterra, pidiendo ayudas para subsistir y muchos encuentran comodidad en las ayudas y no se esfuerzan en trabajar para salir adelante, que es lo que se espera de un emigrante en cualquier país del mundo y se limitan a convertirse en profesionales de las ayudas públicas.
Yo por el momento, no he tenido acceso ni he solicitado beneficio alguno y espero no tener que hacerlo, pero aquí, con todas las de la ley uno puede recibir la ayuda que necesita y si algún día la necesito y soy merecedor de la misma, no dudré en solicitarla, que para eso ya estoy pagando mis impuestos a la reina. 
En el Reino Unido hay un importante colectivo de personas que viven "on benefits" que dicen aquí, o sea que viven directamente de las ayudas públicas. Ayudas para pagar el alquiler de la casa que pueden alcanzar el 100% de su coste, dependiendo, sobre todo del número de hijos que formen la familia. Ya conozco algún caso de personas que con familia numerosa, que no precisan trabajar para salir adelante sin pasar estrecheces. Las ayudas a la natalidad son aquí realmente sustanciosas, no quiero dar cifras por que no tengo fuentes solventes que me las confirmen (y no me fío mucho de las wikipedias e informaciones de la red) pero realmente le permiten a uno emanciparse muy joven y tener familia ya que el estado brinda un apoyo fundamental, lo cual es estupendo, pero de ahí, muchas veces se pasa a acomodarse en esas ayudas y claro, eso de vivir sin trabajar tiene que enganchar muchísimo. Esa es la parte perniciosa del asunto a mi entender. 
Las ayudas al desempleo son bien distintas que en España, aquí se pagan unas 70 libras por semana (280 al mes, unos 300 €) que son insuficientes para salir adelante y que te obligan a que busques trabajo con auténtico interés, proceso en el cual participa muy directamente las oficinas públicas de empleo (job center), donde tienes que hacer visitas quincenales o semanales, donde comprueban los pasos que has dado para buscar un puesto de trabajo y si pasadas las semanas que estiman necesarias y no encontraste empleo tienes un seguimiento personalizado con un asesor para asegurarse que se hace lo que se puede por acceder al empleo. 
La otra ayuda muy popular aquí es la de la vivienda, en la que, dependiendo de los ingresos y la situación personal-familiar (también consideran a tu pareja estés o no casado) te dan importantes ayudas  para el pago del alquiler de un apartamento o una casa y tienen en cuenta los gastos a afrontar para determinar la cuantía de las ayudas. 
El control de estas ayudas es bastante serio aquí y no nada inusual que el chivatazo de un vecino provoque la visita de los funcionarios que fiscalizan el correcto uso de esas ayudas y persiguen con severidad el abuso de las mismas. Lo cual, a mi, personalmente me parece estupendo, al menos aquí. 
En España el fraude está al orden del día. Solo la economía sumergida permite que la gente siga viviendo y que no haya habido un estallido social. Yo nunca puedo defender que se cobre fraudulentamente una prestación, pero pasado un tiempo he comprendido que no se puede reprochar a un español que para salir adelante cada día, para dar de comer a su familia, tenga que seguir recibiendo ayudas para complementar los sueldos miserables que hoy día se están pagando en España. 
Y ya ni que decir tiene si pensamos en que los que más abusan de las ayudas públicas en España son los propios gobernantes, reyes, presidentes, ministros, directores generales, senadores, diputados, presidentes de diputación, de gobierno autónomo, alcaldes, concejales, consejeros, directores generales digitales (puestos a dedo la mayoría), amigos asesores y un larguísimo etc. que se autoaplican con generosidad cuantiosos sueldos por actividades que ni siquiera se tienen que llevar a cabo, pues ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Hace poco rechazaron por mayoría el control de absentismos en el congreso de los diputados, con eso se explica todo. 
Hablan del peligro del futuro de las pensiones, pero ellos siguen acumulando las suyas por unos pocos años de servicio y con generosas prestaciones vitalicias a los ministros y altos cargos. Esas pensiones si que no corren peligro. 
Visto esto, ¿quien le puede reprochar a nadie que cobre en "b" mientras percibe la prestación por desempleo?
La diferencia entre Inglaterra y España es que estos británicos tienen un mínimo sentido del honor, de la vergüenza y aunque habrá chorizos, como en todos los sitios, aquí si los pillan, no dudan en desaparecer del mapa con una dimisión fulminante más o menos discreta. En España no hay manera, roban y roban y vuelven a robar y mientras con una mano roban, con la otra firman decretos para abaratar despidos, bajar los sueldos, aumentar los impuestos a los trabajares y ventajas fiscales a grandes empresas, bancos, grandes especuladores y grandes defraudadores fiscales.
Dile tu al operario en paro por obra y gracia de la reforma laboral que si hace chapuzas las tiene que declarar y dejar de cobrar el subsidio de 400 € al mes, díselo tu que yo no puedo decírselo.

miércoles, 19 de marzo de 2014

ENTRE ESOS TIPOS Y YO HAY ALGO PERSONAL



Hice una fugaz visita a casa, regresé por unos días a Galicia, a España para resolver unos asuntos e intentar descansar un poco. 

He de confesar que no resultó como yo esperaba. Los asuntos no acaban de arreglarse y descansar, descansar, lo que se dice descansar, más bien poco, pero así son las cosas, al menos por el momento. Regresé con mucha tristeza y con muy pocas ganas de regresar, al menos por un tiempo largo.

Tengo la insana costumbre de leer la prensa cuando tengo ocasión, de ver y escuchar las noticias y durante esos pocos días allá leí, escuché y vi más de lo que debía y claro, pasó lo que tenía que pasar. Me entristecí, me aburrí y me llené de asco hacia lo que se supone es mi país, mi patria, mi casa...

Entre otras muchas cosas me llamó la atención poderosamente un titular que decía "España sale de la lista negra de la UE" y como sub-titular añadía: "aún así, Bruselas exige otra vuelta de tuerca a la reforma laboral, bajadas de sueldos y un mayor esfuerzo fiscal, que no concreta." Realmente asombroso, dramático e indignante. No era una viñeta de humor, no era la broma de los santos inocentes, no era un grave error tipográfico. Ponía lo que ponía y aunque los titulares dependen mayormente de quien los escoge, redacta y publica, no deja de responder a una terrible realidad. Es lo que hay.

 TITULAR DE PRENSA 6/3/2014

Pensando en esto me pregunté de quién se habla cuando se habla de esa España que sale de la lista negra y desde luego no hablan de mi, no hablan de los millones de parados que hay en nuestro país, no hablan de los jóvenes que no tienen esperanza en el futuro en nuestro país y, desde luego, no hablan de las miles de personas que, como yo, se han tenido que ir a otro sitio del mundo para buscarse la vida. Uno repara entonces en que realmente no soy España (ya nunca me sentí demasiado identificado con lo el significado que español tiene). Ni yo, ni ninguno de los grupos que he mencionado somos España, de la España que habla el titular en cuestión es la España de mentira que se negocia como mercado de valores que es esta mezquina Europa de los Mercaderes. Se juntan en Bruselas, se dan abrazos, se rinden cuentas entre ellos y se aprueban o suspenden según requiera la estrategia que les permita mantener el chiringuito que  por medio del cual viven de todos nosotros. 

Sacan a España de la lista negra (tengan en cuenta, señores lectores que están a la vista las inútiles elecciones europeas), lo cual quiere decir que se aprueban ellos mismos y su brillante gestión,  pero la segunda parte del titular es para los españoles, o sea para tí que estás en el paro o que ya ni siquiera formas parte de la estadística porque has agotado la prestación y estos no te ofrecen nada. Es para el que curra 10 horas diarias con un contrato de 4 o de 2  horas que ni "mileurista" le permite ser. Es para los abuelitos a los que les recortan la asistencia. Es para ese joven brillante que terminó su carrera universitaria y obtiene una tarjeta de embarque para Londres o Franckfurt o Amsterdad o Boston antes que el título que sabe le servirá de poco en su propio país. Es para los que, como yo, perdieron, pierden y perderán su puesto de trabajo a cada vuelta de tuerca de esas reformas laborales que no son más que pérdidas de derechos que caen en manos de empleadores sin escrúpulos que esconden su ineficiencia e incompetencia despidiendo trabajadores o que simplemente aprovechan la oferta para despedir barato y ganarse unos euros extras aunque sea a costa de la ruina de las familias de los despedidos. Es para los que ven colgar de un hilo el derecho a una jubilación justa y decente tras décadas de esfuerzo para pagarla. Eso somos los españoles (así nos llaman al menos). 

Pero esa España con mayúscula que sale de la lista negra es la de los gúrteles, los urdangarines, los aznares, los de los pelotazos urbanísticos, los de los hiper mega super jubilaciones millonarias  como premio a undir las entidades bancarias que presidían, esa España es la del pelotazo de Telefónica, de las eléctricas, de Repsol, es la España de la crema para las grande empresas y la sal amarga para los autónomos valientes y empresarios honestos que luchan cada día de sol a sol por salir adelante (que los hay). España es hoy el sabor rancio de los rajoys, los montoro, los zapateros mentirosos, las cospedales, la de los monarcas que como ocupas se niegan a salir de la casa que pagamos todos los demás y una larguísima y triste lista. ¿saben ustedes que la ayuda que Europa da a Ukrania para apoyarla en su crisis no alcanza la que se dió en su momento para rescatar a Bankia?

Ya lo decía el maestro Serrat, hace ya muchos años y que sigue tan vigente hoy, quizás más que cuando Don Joan Manuel escribió esta canción que tanto me gusta y que recomiendo escuchar con atención:

"Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal."


Esa es la España que salió de la lista negra, los españoles seguimos en el pozo... y lo que queda.


sábado, 22 de febrero de 2014

LEJOS - FAR AWAY - LONXE

Todos sabemos que estar lejos de algo o alguien no significa forzosamente estar distanciado de un lugar o de una persona. La distancia e incluso el tiempo no consiguen con facilidad romper un vínculo con lo que amamos con autenticidad. 

Del mismo modo el apego físico no garantiza el calor afectivo que precisamos para sentirnos bien, para sentirnos felices y reconfortados. No siempre el que más amor proclama es el que más amor da. No todos los abrazos pueden dar el calor que dicen ofrecer. Más reconforta lo auténtico, lo sincero que lo pasional.  

Estoy a 1.173 kilómetros de distancia de lo que más amo, pero nunca he dejado de sentirme al lado de todo eso que me hace feliz independientemente del tiempo, la distancia y las circunstancias. Un día leí un tatuaje que rezaba: "lo más lejos de ti, a tu lado" 

A Coruña


Estos últimos 8 años de mi vida han sido, sin duda, los más difíciles, pero, por contradictorio que pueda parecer, coinciden con los años más felices de mi existencia. Me doy cuenta de que las dificultades no le privan a uno de la felicidad, las dificultades transformarán tu vida en la medida que establece la actitud con las que las enfrentas. También es cierto, al menos en mi caso, que tiene mucho que ver el "al lado de quien" enfrento los desafíos que la vida me está regalando esta última década. No estoy muy seguro de que, de saber lo que se me vendría encima, hubiese aceptado tan enormes retos entonces. 

Las dificultades que tengo superar cada día no conforman mi estado de ánimo, felizmente no es así. Es mi actitud, mi fe y el apoyo de los que quiero y me quieren lo que me permite seguir adelante con la ilusión que viene de la certeza de que más pronto que tarde las circunstancias mejorarán y entonces podré disfrutar más plenamente de eso mismo que me permite simplemente sobrevivir ahora. 

Los que estamos lejos de casa, no dejamos de ser de casa. Por mucho que se empeñen algunos que se dicen patriotas, que viven opulentamente de ese patriotismo falso e hipócrita, un patriotismo que en lo que a depósitos se refiere es mas un patriotismo suizo que español. Esos que se llenan la boca de España, pero que vomitan a los españoles. Esos que dicen que ya no nos podemos poner enfermos en nuestro país mientras sus regentes dan a luz en quirófanos privados. Esos que hacen pagar por la justicia a los ciudadanos de bien para que los ricos y nobles, puedan pasarse esa justicia por el forro de sus jubilaciones millonarias y vitalicias. Esos que se cuadran al sonido del himno con la mano sobre el pecho (más concretamente sobre la billetera). Esos que comen delicatessen cada día que pagamos lo que ya no tenemos ni para el buffete de 3 €. Todos esos que viven en el corazón del país y que hacen de su país una cloaca para los que llevamos el país en el corazón.

¿Quienes están más lejos?





lunes, 17 de febrero de 2014

EL FANTASMA DE LA DEPRESION

En estas situaciones la depresión sobrevuela sobre la cabeza de uno cual bandada millonaria de estorninos y corremos a cobijarnos bajo un portal, una marquesina o lo que sea con tal de que non nos caguen en la cabeza. Yo hago lo mismo. Estamos en época otoñal, el cielo está lleno de miles estorninos que me amenazan con dejar uno de sus  de excrementos en mi cabello cada vez menos abundante. 

Pues así me siento en ocasiones, que tengo que huir de las fauces de la depresión que por momentos me rodea dejándome casi sin escapatoria. Son muchas las preocupaciones, son demasiadas las incógnitas sobre mi futuro, son excesivas las penurias y si no estoy bien preparado acabaré sucumbiendo al desaliento. 

¡ Pero no ! Claro que no, que no me rindo, que entristecerme no me va a ayudar en nada. Me lo repito incesantemente. Triste y desolado reduzco drásticamente mis posibilidades de alcanzar mi meta, de tener éxito. Pero no resulta fácil, dadas las circunstancias, asi que tengo que recurrir a mis propias argucias. 

Mis antidepresivos (sin prescripción médica)

A falta de bici de montaña, me relaja mucho, lo que más, dar un paseo por el bosque (aquí hay pequeños buenos espacios naturales cerca del pueblo) con mi cámara colgada del hombro y sacar algunas fotografías, que finalmente se convierten en un diario de mi experiencia vital. Cuando eso no es suficiente he descubierto aquí un buen recurso: las galletas de chocolate del Tesco. Tesco es un supermercado muy famoso en Inglaterra y que puedes encontrar en cualquier pueblo de este país. Hay una galletas de chocolate, muy ricas y baratas (20 galletas por 0'44 libras, o sea unos 2 céntimos por galleta). Son parte de mi desayuno y también me sirven de postre cuando almuerzo en el trabajo, me traen un poco de dulzura en medio del agrio ambiente laboral. Pero cuando todo eso no es suficiente, tengo que recurrir a una droga más dura, pero dura de verdad, así a pelo: las "wine gums" de Haribo "original english recipe" reza en el embase (receta inglesa original), sin colorantes artificiales, ¡¡¡¡  bocatto di cardinale!!!! os lo dice todo un experto en la materia, un sommelier de la gominola, las encuentro a muy buen precio en el popular "poundland", que viene a ser la cadena 100 del Reino Unido y en donde encuentras chollos realmente a precios magníficos: todo a 1 libra, la gran diferencia es que estos negocios no son regentado por chinos, aquí es producto nacional. Pues bien, cuando tengo un día realmente malo, cuando tengo ganas de salir corriendo de vuelta a España, cuando algún pensamiento homicida se me pasa por la cabeza... un par de gominolas (o 18) y me tranquilizo, el sentido común vuelve a fluir. Me río yo del prozac, del lexatil y del tranquimazin... nada, nada, mano de santo estas económicas e inofensivas pastillitas de goma fabricadas en Irlanda. Si se abusa, como mucho, puedes engordar un poco, pero nada de efectos secunadarios, nada. Y te ayudan a ver la vida de color ya desde el primer momento por que, como veis en la foto, tienen colorines variados y alegres. Y sin receta médica !!!

Otros recursos (más maduros) para huir del fantasma de la depresión son tus amigos. En mi caso, ante todo mi gran amiga del alma, mi compañera. Pero esos mensajes de Oscar, o de Marina, o Berta, o de Tito, o de Omar, o de Eduardo, o de Gloria, o de Natalia, o de Sergio a traves de "la red" que parecen no ser nada a mi me suponen el oxígeno cuando parece que uno se ahoga. Puede que ahora estadísticamente sea un pobre más, pero en lo que amigos se refiere soy realmente afortunado. Vuestro aliento, apoyo y cariño enviado desde distintas partes del mundo son para mi auténticas palmaditas afectuosas en mi espalda que me invitan a recordar que la dirección a seguir es siempre adelante. Poder mirar a los ojos a las personas con las que te relacionas es para mi la mejor manera de obtener las fuerzas que a veces necesitas para salir del bache, del pozo o sima en la que sientes que estás por momentos. Mis amigos, vosotros, sois una parte importante de esta nueva etapa en mi vida. La distancia y mi nuevo estatus han hecho de tamiz y en el cesto han quedado esos amigos de verdad, algunos, por cierto, que no esperaba, y que suponen para mi el mejor antidepresivo para levantarme cada mañana, meterme en una nevera y trabajar 12 horas sin morir en el intento. 


miércoles, 5 de febrero de 2014

NO PUEDO DORMIR

No puedo dormir. Hay gritos dentro de mi cabeza que no me dejan dormir. No hago más que pensar qué hago aquí, ahora. No puedo evitar preguntarme una y otra vez qué ha sucedido para acabar en esta cama, en esta casa, en este pueblo, en este país desconocidos para mi hace unos pocos meses. No entiendo lo que está pasando. No sé que es lo que me ha traído hasta este lugar en este preciso instante. Por más que lo pienso no sé a qué obedece todo esto. No me quiero amargar. No quiero angustiarme. No puedo dormir.

Recuerdo los momentos de mi vida en los que creía que todo estaba bien, y que estaba bien porque hacía las cosas bien, al menos siempre con buena intención. Y cuando creía que como había hecho bien las cosas, la vida me sonreía. Por que era tan idiota que creía que, como en las películas, al final siempre ganan los buenos. Pues no, no es así, ya lo creo que no lo es. No puedo dormir.

Desde que comencé este exilio forzoso sabía que este momento tendría que llegar, lo sabía por intuición y por que había oído historias similares. Uno nunca esta preparado del todo para lidiar con esta situación, por mucho que la haya previsto. No puedes hacer nada por evitarlo y solo cuentas contigo mismo para superarlo o morir en el intento. No puedo dormir.

Hay cosas que uno tiene que enfrentar en la soledad, en la más absoluta, fría y dolorosa soledad que pueda imaginar. Puede ser eso. No puedo dormir.

Como el niño que se enfrenta a su primera inyección, le da igual que sea por su bien, le da igual que le den un caramelo, no quiere que le canten, le da igual todo, no quiere que le pinchen. No puedo dormir.

Así ha de ser, me van a pinchar, lo quiera o no y, al fin y al cabo, el caramelo siempre se agradece. No puedo dormir, pero tendré que hacerlo.


Buenas noches y felices sueños.

por oscura que se presente la noche, sé que mañana de nuevo saldrá el sol