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sábado, 30 de agosto de 2014

HOME SWEET HOME

El peaje más costoso que he tenido que soportar en este trayecto migratorio ha sido, sin duda, el de la soltería impuesta por estas excepcionales circunstancias. Muchas semanas de soledad, demasiados días sin mi querida compañera.

Una de las dolorosas consecuencias de cambiar el rumbo de nuestra vida mientras aún tenemos indelebles e hipersensibles vínculos en nuestra tierra. No quedó más remedio que estar separados un tiempo, mucho más del que ninguno de los dos hubiésemos querido. Es verdad que con la distancia uno aprecia más lo que tiene, pero felizmente en nuestro caso, ya no era necesario, sabemos perfectamente que somos mejores y más felices en uno a lado del otro.

Pero al grano.

He tenido que buscar yo solo la vivienda familiar y claro, ella en la distancia aunque decía confiar yo sé que había un profundo acongojamiento por lo que yo pudiera elegir.

El caso es que encontré la casita, en el centro del pueblo, pequeñita, humilde pero creo que no mucho más se podría encontrar con el ajustado presupuesto del que se dispone ahora. Lo de la vivienda aquí es un escándalo de caro, pero es lo que hay. 

Y se que no estaba muy tranquila por sutiles señales que me enviaba en cada conversación skipera... que te acompañe alguien, que no vayas solo... que te asegures que tiene agua y luz... que mira que no esté muy lejos del trabajo... que si me fijara que tuviera el tejado entero...  en fin.

Después de varias casas visitadas me decidí por esta por que estaba justo en el límite del presupuesto y porque... bueno, no sé, que me gustó y ya está.

Yo quería darle la sorpresita y tenerla pintada cuando ella llegara, pero no percibí mucha confianza en mi gusto para los colores. Que si no fuera solo a por la pintura, que no me molestara que ya pintaríamos juntos cuando ella llegara...

Después que no comprara nada para la casa, que ya lo haría ella al llegar y sobre todo que no se me ocurriera comprar ningún adorno, que no hace falta.

Empecé a sospechar tras quince charlas al respecto que no confiaba demasiado en mi criterio, pero bueno, lo dejé pasar, serán imaginaciones mías, me autotranquilizaba.

Se empeñó en que le midiera las ventanas, que le mandara fotos, en fin que me dejaba poco margen a la sorpresa, pero está bien. Fuí adquiriendo con la ayuda de buenos amigos lo básico para empezar a habitar la casa. Aquí hay un magnífico mercado de segunda mano a precios super asequibles. Hasta pinté el saloncito con la ayuda de Davide, mi amigo italiano. 

Y por fin llegó ella y aún con la emoción del reencuentro no me olvidé de mirar su rostro al entrar en casa. Uffff, parece que le gusta. 

En pocos días todo fue tomando forma, todo fue adquiriendo forma y orden femenino a una velocidad estelar. La pequeña terracita pareció sonreir y llenarse de color y vida. 

                  

                   Los tomatitos de Juan                                                       La primera fresa madura del mini huerto de Idoia


Asi fué tomando todo un confortable ambiente de hogar en muy pocos días, en poquísimos días. Empecé a recobrar la reconfortante sensación de estar en casa... aunque al salir a dar un paseo no pudiera ver la ensenada de Riazor. 

Un gran paso supone tener esta sensación de hogar y sentir la felicidad de abrir la puerta de tu casa después de un largo y duro día de trabajo. Cuando puedo descansar en el sofá relajado me siento agradecido a Dios y a todos los que nos ayudaron a llegar hasta aquí: Eduardo, Kevin, Peter, Andrés, Omar, Mila, Juanlu, Jo, Fabi, Alicia, Tom, Brad y a muchos otros que desde distintos puntos del mundo nos dan su aliento para seguir luchando y mejorando cada día. GRACIAS. 


Hogar dulce hogar.   Home sweet home



miércoles, 2 de abril de 2014

BENEFITS

Las ayudas que el estado da a los ciudadanos en Inglaterra son fuente de continua controversia en el país, más ahora con esto de la crisis económica y la invasión emigrante que preocupa profundamente a esta sociedad.
Suenan tambores de guerra en Inglaterra contra la Unión Europea y cada vez son más las voces que exigen una salida de la Europa Comunitaria que les obliga a tener las puertas abiertas a todos los ciudadanos de los países pertenecientes a la Unión y que supone la llegada de 250.000 inmigrantes a las Islas Británicas, algo que, según cada vez más corrientes de opinión, es insostenible para el equilibro económico y social del Reino Unido.
El Primer Ministro Cameron ya se ha comprometido a someter en referendum la cuestión de la pertenencia o no a la UE si es reelegido. 
Es evidente, a la vista está, que el colectivo de inmigrantes es enorme, especialmente en Londres es más difícil encontrar a un Inglés que a un extranjero, eso es claro y patente. En el resto del país sucede algo parecido, pero lo de Londres es algo realmente llamativo. El polaco ya es el segundo idioma en el Reino Unido, un enorme colectivo. Nacen en Inglaterra más niños polacos que en Polonia, con eso está todo dicho. Y si las cosas no cambián no me extrañaría que se dijera lo mismo de los españoles en unos años. Los innumerables jóvenes que se vienen para aquí, en cuanto encuentran un trabajo estable y bien remunerado (eso es cuestión de un año más o menos) determinan con claridad que no quieren regresar. Sus hijos nacerán en Inglaterra. Que sean Ingleses o Españoles será una decisión de cada uno. 
Pero en uno de los núcleos de la controversia en cuanto a la inmigración se centra en el hecho de que en el Reino Unido existen más de 70 tipos de "benefits", de prestaciones. Desde la prestación de desempleo (jobseeker's allowance) hasta las ayudas a los alquileres de habitaciones, apartamentos o casas (housing benefits) pasando por las ayudas a las discapacidades, maternidad, paternidad, enfermedades laborales, fondos sociales, ayudas a los padres adoptivos, a las viudas, de complementos salariales, por defunción, para el combustible de la calefacción y otros muchos casos más específicos susceptibles de ayudas públicas y que permiten en este país a mucha gente con más solvencia o simplemente vivir sin tener que trabajar o trabajando lo mínimo ya que los rendimientos del trabajo en muchas ocasiones son menores a los ingresos que se reciben en concepto de ayudas públicas. 
"cortemos los beneficios a aquellos que rechazan trabajar."

Pero el problema que afronta este país con este asunto de los beneficios no afecta solo al colectivo inmigrante, ni mucho menos, lo que sucede ahora es que ante la avalancha de ciudadanos de países de la Europa del este, donde el nivel económico e muy inferior al de los países de la Europa occidental,   ese desequilibrio se enfrenta en muchas ocasiones, al llegar a Inglaterra, pidiendo ayudas para subsistir y muchos encuentran comodidad en las ayudas y no se esfuerzan en trabajar para salir adelante, que es lo que se espera de un emigrante en cualquier país del mundo y se limitan a convertirse en profesionales de las ayudas públicas.
Yo por el momento, no he tenido acceso ni he solicitado beneficio alguno y espero no tener que hacerlo, pero aquí, con todas las de la ley uno puede recibir la ayuda que necesita y si algún día la necesito y soy merecedor de la misma, no dudré en solicitarla, que para eso ya estoy pagando mis impuestos a la reina. 
En el Reino Unido hay un importante colectivo de personas que viven "on benefits" que dicen aquí, o sea que viven directamente de las ayudas públicas. Ayudas para pagar el alquiler de la casa que pueden alcanzar el 100% de su coste, dependiendo, sobre todo del número de hijos que formen la familia. Ya conozco algún caso de personas que con familia numerosa, que no precisan trabajar para salir adelante sin pasar estrecheces. Las ayudas a la natalidad son aquí realmente sustanciosas, no quiero dar cifras por que no tengo fuentes solventes que me las confirmen (y no me fío mucho de las wikipedias e informaciones de la red) pero realmente le permiten a uno emanciparse muy joven y tener familia ya que el estado brinda un apoyo fundamental, lo cual es estupendo, pero de ahí, muchas veces se pasa a acomodarse en esas ayudas y claro, eso de vivir sin trabajar tiene que enganchar muchísimo. Esa es la parte perniciosa del asunto a mi entender. 
Las ayudas al desempleo son bien distintas que en España, aquí se pagan unas 70 libras por semana (280 al mes, unos 300 €) que son insuficientes para salir adelante y que te obligan a que busques trabajo con auténtico interés, proceso en el cual participa muy directamente las oficinas públicas de empleo (job center), donde tienes que hacer visitas quincenales o semanales, donde comprueban los pasos que has dado para buscar un puesto de trabajo y si pasadas las semanas que estiman necesarias y no encontraste empleo tienes un seguimiento personalizado con un asesor para asegurarse que se hace lo que se puede por acceder al empleo. 
La otra ayuda muy popular aquí es la de la vivienda, en la que, dependiendo de los ingresos y la situación personal-familiar (también consideran a tu pareja estés o no casado) te dan importantes ayudas  para el pago del alquiler de un apartamento o una casa y tienen en cuenta los gastos a afrontar para determinar la cuantía de las ayudas. 
El control de estas ayudas es bastante serio aquí y no nada inusual que el chivatazo de un vecino provoque la visita de los funcionarios que fiscalizan el correcto uso de esas ayudas y persiguen con severidad el abuso de las mismas. Lo cual, a mi, personalmente me parece estupendo, al menos aquí. 
En España el fraude está al orden del día. Solo la economía sumergida permite que la gente siga viviendo y que no haya habido un estallido social. Yo nunca puedo defender que se cobre fraudulentamente una prestación, pero pasado un tiempo he comprendido que no se puede reprochar a un español que para salir adelante cada día, para dar de comer a su familia, tenga que seguir recibiendo ayudas para complementar los sueldos miserables que hoy día se están pagando en España. 
Y ya ni que decir tiene si pensamos en que los que más abusan de las ayudas públicas en España son los propios gobernantes, reyes, presidentes, ministros, directores generales, senadores, diputados, presidentes de diputación, de gobierno autónomo, alcaldes, concejales, consejeros, directores generales digitales (puestos a dedo la mayoría), amigos asesores y un larguísimo etc. que se autoaplican con generosidad cuantiosos sueldos por actividades que ni siquiera se tienen que llevar a cabo, pues ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Hace poco rechazaron por mayoría el control de absentismos en el congreso de los diputados, con eso se explica todo. 
Hablan del peligro del futuro de las pensiones, pero ellos siguen acumulando las suyas por unos pocos años de servicio y con generosas prestaciones vitalicias a los ministros y altos cargos. Esas pensiones si que no corren peligro. 
Visto esto, ¿quien le puede reprochar a nadie que cobre en "b" mientras percibe la prestación por desempleo?
La diferencia entre Inglaterra y España es que estos británicos tienen un mínimo sentido del honor, de la vergüenza y aunque habrá chorizos, como en todos los sitios, aquí si los pillan, no dudan en desaparecer del mapa con una dimisión fulminante más o menos discreta. En España no hay manera, roban y roban y vuelven a robar y mientras con una mano roban, con la otra firman decretos para abaratar despidos, bajar los sueldos, aumentar los impuestos a los trabajares y ventajas fiscales a grandes empresas, bancos, grandes especuladores y grandes defraudadores fiscales.
Dile tu al operario en paro por obra y gracia de la reforma laboral que si hace chapuzas las tiene que declarar y dejar de cobrar el subsidio de 400 € al mes, díselo tu que yo no puedo decírselo.

viernes, 31 de enero de 2014

LA FUNDA NORDICA (og moren som fødte dem)

En el Antiguo Testamento, en lo pasajes donde se describe la Creación se puede leer: "Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo..."  (Genesis 2:18). 
Esta mañana he comprendido el porqué de este pasaje de la Biblia por que no es bueno que un hombre esté solo cuando me encontré sobre la cama esto:
La funda nórdica: edredón de plumas + funda de tela

Pues resulta que esto es una pieza de cama que se utiliza en vez de las mantas. "Paslakan" que diría un sueco. Es más ligera y abriga mucho porque está rellena de plumas de ave palmípeda (pato, oca, cisne, ganso, etc). Pero se utiliza con una funda de tela que hace las veces de sábana ya que el edredón en cuestión no se puede lavar, al menos con agua, lo cual es del todo incompresible teniendo en cuenta que todos esos animalitos tienen muy buena relación con el medio líquido, todos hemos visto felices patos o cisnes o gansos disfrutando del agua ya que las plumas les protegen del frio y de la humedad. Entonces ¡¡¡¡¿¿¿¿Por qué estas plumas no se pueden mojar?????!!!!!! ¿Alguien me lo puede explicar? Yo nunca vi un pato con gabardina. No tiene sentido. Eso por una parte. Pero no es lo peor, no, ni mucho menos. Pues la cuestión es que la funda llena de plumas se tiene que meter dentro de una bolsa enorme de tela, pero claro, yo no vi las instrucciones como hacen los de Ikea con sus muebles, nada de nada y solo mirando me pasé un buen rato intentando dar con un plan que me permitiese albergar alguna esperanza de meter las plumas en la bolsa de tela y que eso siguiese pareciendo algo similar a una manta. 
Busqué flechitas, puntos de colores que me indicaran esta esquina amarilla  va con esta  amarilla y esta verde va con su pareja verde también. Nada. Busqué algunos rieles como los de los cajones que me ayudaran a introducir correctamente  la funda de plumas en la bolsa de tela, pero nada, de nada, de nada. Estaba completamente solo ante este desafío que amenazaba con engullirme. 
Mi primer intento me animó, no me costó meter el edredón enterito dentro de la bolsa de tela, pero claro al ponerlo sobre la cama tenía el aspecto de una pitón que se acababa de comer un ñu enterito y sin masticar, eso no tenía ningún aspecto de manta, más bien de un saco con un bulto sospechoso dentro. 
Llegué a la conclusión unos 20 minutos después que cada esquina del edredón plumífero tenía que coincidir con cada esquina de la funda... para que eso estuviera estirado y cubriera por igual toda la cama. Ahahaaa, lo tenía !!! Me puse a ello:
Ese monstruo de tela y plumas parecía engullirme sin piedad.

La cosa tenía su intríngulis y yo no daba con el intríngulis ni me acercaba, vaya. Intentando poner una de las esquinas interiores de la funda con una de las esquinas del plumón me sentí como si un pterodáctilo me estubiera engullendo. Esto no tenía pinta de tener buena solución.  Funda nórdica 7 - Fuco 0.
¡ Cuanto se echa de menos a tu compañera! y no lo digo porque necesitara ayuda,  nooooo, es un arranque romántico que me ha salido ahora. Yo soy así.
Cuando, 57 minutos después, creí haberlo conseguido, me di cuenta de que el edredón tenía forma de pajarita porque la esquina noroeste estaba alineada con la esquina sureste y la noreste con la suroeste y a eso no se le veía solución. 
Me empecé a acordar de los vikingos y de los antiguos habitantes de Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y las Republicas Bálticas, de sus progenitores de los fundadores de Ikea; abrí la ventana para gritar al mundo que no iré jamás a visitar los Fiordos Noruegos, por mucho que me apetecía hasta ahora, pero es que esta humillación escandinava no la podía aguantar más. Cuando estaba a punto de prender fuego al edredón, a la funda y a la constitución de Suecia me acordé de algo que me dijo mi esposa hace un tiempo. Me arrodillé, hice una oración, fuí al hipermercado a comprar ajos, los metí en la funda y tachán!!!!!
y 2 horas, 33 min. y 48 segundos despues....

Ahí está. La Funda Nórdica y la perversa malicia escandinava había sido sometida por mi astucia, habilidad y más que nada mi testarudez (todo antes que hacer una conferencia por Skipe para pedirle auxilio a mi conyuja, que poco me faltó, pero el orgullo...) 
Feliz,  satisfecho, exhausto y orgulloso  hice esta foto y se la mandé a mi mujercita por guasap esperando una respuesta que me indicara lo orgullosa que se sentía de su maridito, que con apenas 51 añitos, el solo había cambiado la ropa de la cama,  pero no... sería demasiada la dicha.
- Pero hombre, y esas arrugas? Fueron sus palabras.
Apagué el teléfono, entre abatido y rabioso salí a la calle y esperé a que pasara un camión de Ikea para tirarme bajo sus ruedas. Menos mal que aquí no hay un Ikea cerca y que el frío me hizo regresar a casa en escasos minutos y disfrutar de una cama calentita bajo el abrazo suave de las plumas de generosos palmípedos anónimos donantes de plumas para el bien de desdichados emigrantes como yo que se quieren proteger de los fríos británicos. 
Boas Noites, Good Night, Buenas Noches, Söta Drömmar








domingo, 19 de enero de 2014

LA VIVIENDA

Sin duda alguna uno de los desafíos más complicados al llegar a Inglaterra es el de la vivienda. Aquí es muy caro, tremendamente caro si tenemos que empezar de cero, o sea, teniendo que trabajar en puestos para personas que, como yo, no dominan el inglés y que no tienen una cualificación demasiado alta. 
Para que os hagais a la idea. En Londres se pagan de 400 a 500 Libras (de 420 a 550 Euros) por una habitación que bien puede ser en un piso o casa que compartes con los propietarios o con otros inquilinos, compartiendo baño, cocina, sala de estar (si la hay). Te encuentras auténticas pocilgas realmente deprimentes. En Cambridge, que no es una ciudad muy grande, pero que tiene muchísimos estudiantes la cosa e parecida y resulta difícil encontrar algo por menos de 400 Libras. Y estamos hablando de habitaciones individuales, muchas veces pequeñísimas y frecuentemente en mal estado, ya que mucha gente vive de esos desorbitados alquileres para estudiantes e inmigrantes que no tienen otra opción y que de ningún modo pueden acceder a una vivienda individual (apartamento, piso o casa). Y claro desalmados y usureros los hay por todos los sitios, no es una exclusividad de España, ni mucho menos. 
Donde yo vivo, un pueblito de unos 30.000 habitantes, la cosa es más asequible, pero tampoco es barato que digamos, sobre todo teniendo en cuenta que cuando uno empieza a currar aquí de cualquier manera no se llega ni a "mil librista". Se podría encontrar por 250 a 300 para una sola persona. Si es una pareja es prácticamente imposible dar con algo por menos de 400 Libras al mes. Eso sí, suelen ir incluidas las "bills" (las facturas) del agua, luz, gas e internet. 


En los pueblos es más habitual compartir la casa con los propietarios y claro eso puede ser un problema o una ventaja enormes, depende de como funcione la química entre inquilino y casero. La verdad es que yo no me puedo quejar en absoluto, he sido muy afortunado. Primero porque lo más difícil del la llegada, cuando no tienes nada de nada me echaron una buena mano unos amigos y ahora he dado con una familia magnífica que me trata como a un hijo más en un hogar muy confortable.

El siguiente paso, que sería vivir uno por su cuenta, conlleva inexorablemente contar con unos buenos  y regulares ingresos que te permitan afrontar el alquiler de un piso, apartamento o casa para uno mismo, pero ya estamos hablando de 400 a 600 Libras para los apartamentos y 700 a 1.000 Libras para una casa dependiendo del sitio donde la encuentres, el nivel de la vivienda y el estado de la misma. Pero eso no es todo, ahora tienes que hacerte cargo tú de las facturas de agua, luz, gas e internet, que siendo más baratas que en España, no bajan de las 150 a 300 Libras mensuales en total. Pero es que además hay que añadir a esto el pago de tasas municipales que aquí esto si que es caro, pues en concepto de recogida de basuras, policías, bomberos y resto de servicios públicos pagas entre 100 y 150 Libras ¡mensuales! por lo que lo de la vivienda para ti solo se te pone cerca de las 1.000 Libras al mes. Ni que decir tiene que uno tiene que consolidar un buen sueldo para podérselo permitir. 


Una vez que uno llega a ese punto tiene que recurrir forzosamente a las ayudas públicas para poder asumir esos enormes gastos, lo que aquí llaman "benefits". Estas ayudas consisten básicamente en que el estado te ayuda a llegar a donde tu no llegas con tu sueldo. A estas ayudas recurren una buena proporción de la ciudadanía británica, prácticamente todos los que no tienen ingresos superiores a las 2.000 Libras mensuales. Es decir, que si tu ganas 1.400 Libras, pero pagas 1.000 por el alquiler y los gastos de tu vivienda, te echan una mano pagando un porcentaje de la renta mensual dependiendo, claro está, de tus ingresos y de los que contigo convivan y teniendo en cuenta los gastos generales de la familia en los que incluyen la adquisición de un vehículo, consumo de gasolina, alimentación familiar y todo aquello que estiman fundamental para el normal desenvolvimiento de la vida familiar. Por poner un ejemplo, una familia de papá, mamá y tres niños pueden llegar a recibir más del 50% del coste de su vivienda, además de otras ayudas para los niños en la escuela, con uniformes, libros, comedores escolares, etc. Pero eso sí, todo muy controlado. Aquí en cualquier momento un funcionario te visita en tu casa para comprobar que los datos declarados para obtener esas ayudas son ciertos. No es infrecuente que un vecino denuncie al inclumplidor, por lo que me dicen por aquí. Pero de los benefits en general hablaré en otra entrada, porque tiene miga el asunto.

En resumen. Que lo de la vivienda está complicado y en mi opinión puede hacer tambalearse nuestra intención de quedarnos aquí si no conseguimos un buen trabajo, porque una buena parte de nuestros ingresos se los lleva el sitio donde tenemos que dormir. Tal como me dicen otros compatriotas que llevan aquí años, el primer año es el más difícil, pues sin un buen inglés es difícil acceder a un buen puesto de trabajo y tienes que tragarte lo peor y mal pagado de las cloacas del mercado laboral inglés (que parecía que no y también hay abusos y infraempleos regulados en la Gran Bretaña). Uno tiene que apretarse los machos y coger carrerilla para dar el gran salto que te permita acceder a la vivienda propia (sin compartir quiero decir). Yo en eso estoy, pero aún queda mucha carrerilla que coger para poder tener posibilidades de superar el salto que tenemos que dar para llegar a la siguiente etapa: Vivir como un inglés de clase media más. 

Todo se andará (si me dejan).