miércoles, 24 de diciembre de 2014

BO NADAL !!!!!


No he sido muy prolífero esta segunda mitad de año en el blog. Reconozco cierta cobardía en esto. No han salido las cosas como esperaban y me resulta duro admitir que me he llevado un buen chasco. No me siento responsable del todo, pero una vez más la cuestión me jugó una mala pasada. 
A principios de diciembre todo parecía muy, muy negro, tanto que pensaba en regresar, en abandonar, en rendirme. 
Pero mi orgullo, mi vergüenza, me impide tirar la toalla y menos que nadie se entere que he fracasado. Y siempre os acabariais enterando y yo el primero y claro, eso no. Apreté los dientes, me sequé las lágrimas y miré hacia adelante, por que detrás quedaba el camino de vuelta que por lo que os expliqué no queríe emprender. Aunque solo sea por orgullo.


Menos de un mes después no es que estén la cosas mucho mejor, pero quizás mi actitud y fe son distintas ahora y miro con más optimismo el futuro. 
Esta semana dejaremos esta casita en la que estamos viviendo, demasiado para mi situación laboral actual. Dejaremos el centro del pueblito, nos iremos a un barrio. Dejaremos esta casa climatizada (hace el mismo clima dentro que en la calle). Dejaremos lo agobios por un tiempo y tomaremos un respiro para tomar impulso de nuevo. Ya estamos empezando. 
Mientras, en este trance, nos pilla la Navidad. Asique por hoy lo dejo aquí. 

Feliz Navidad - Merry Christmas - Bo Nadal


domingo, 9 de noviembre de 2014

SILENCIO

Casi dos meses de silencio en este blog. Un silencio que para mi resulta muy elocuente, que ilustra el  momento que vivo, que vivimos ahora.
Un momento realmente complicado y quizás especialmente duro por lo inesperado.
Disculpadme que no me explique lo suficiente. No tengo fuerzas para hacerlo.
Solo yo puedo entender lo descriptivo de este silencio.
Tendré que esperar que llegue cuanto antes el día de romper este triste vacío con buenas nuevas y explicar lo que pasa del otro lado del muro del silencio.



miércoles, 17 de septiembre de 2014

UN AÑO EN EL REINO UNIDO

Esta pasada semana cumplí mi primer aniversario de mi nueva vida en esta parte del mundo. Como es de suponer, pensé mucho en todo lo vivido aquí durante este tiempo. Intentaré resumirlo con brevedad y concisión.

Pues sí, ya pasó un año, llegó septiembre y viene a mi mente mi salida de A Coruña en mi motocicleta recorriendo la costa cantábrica hasta Santander, en donde me embarqué, nunca mejor dicho, rumbo a esta isla que me ha ofrecido una oportunidad de seguir viviendo por mi mismo, lo que en mi país ahora me es negado gracias a la avaricia, incompetencia e indecencia de quienes gobiernan ese país al que llaman España.

Un año lleno de experiencias de todo tipo. Me atrevo a decir que un buen año, pero sin temor a equivocarme, unos durísimos y difíciles docena de meses.

Voy a empezar por LO PEOR:

El salto al vacío. Un cambio de este tipo, cuando uno ya no es un jovenzuelo conlleva un esfuerzo considerable. Tratas de saltar el río, pero sabes que te vas a mojar, es demasiado ancho... y me mojé vaya si me mojé. Y menos mal que el río se estrechó gracias a la generosidad de mis amigos, los Pan, que me permitieron no ahogarme en los primeros momentos de esta nueva etapa. Me permitieron ahorrarme el empezar del cero absoluto, como otro muchos miles han tenido que sufrir. Uno nunca puede ni sabe expresar lo suficiente el agradecimiento. Pero aquí queda desde lo más profundo de mi corazón. Gracias por esa toalla limpia, seca y cálida que me permitió sacudir el frío que se siente al dejar uno su casa. Gracias.

La soledad. Una buena parte de estos 365 días la pasé viviendo solo, no físicamente solo ya que siempre tuve gente cerca pero sí alejado de quien uno nunca se debe alejar. La fría soledad a la que me vi abocado por las circunstancias. También la añoranza de los buenos amigos a veces se hace muy dura de soportar.

La precariedad laboral. Me he encontrado con un mercado laboral muy desregularizado, al menos en el nivel en el que me estoy moviendo hasta ahora. He sentido y siento una profunda decepción y tristeza por la indefensión ante la que me encuentro como trabajador en este país. Casi sin derechos, casi sin protección. Un verdadero chasco el que me he llevado en este sentido. Aquí hay mucho trabajo, pero también hay mucho abuso de los patrones sin escrúpulos que no dudan en sacar brillo a sus diamantes, sus coches de lujo, sus mansiones a costa del sudor del que viene a buscar un simple sustento.  Y los que lo pueden y deber remediarlo mirando a otro lado. ¿de que me suena esto?

La vivienda: un atraco. Esto es lo que más me hace cuestionar mi futuro aquí. El trabajo no falta y si ahora no es muy bueno, tendré oportunidades de encontrar algo mejor, no cabe duda, pero coste de la vivienda es indecente, inaceptable... pero lo tienes que aceptar o hacer las maletas. Que un trabajador tenga que aportar el 75% de sus ingresos (o más) para tener acceso a una vivienda con sus gastos (incluidos impuestos elevadísimos) es una indecencia impropia de un país democrático en el que se supone de defienden los derechos básicos de los ciudadanos.

El inglés. ¡qué dolor de cabeza! Al idioma me refiero, claro. Nunca pensé que me costara tanto. Mi experiencia en los Estados Unidos me hizo tener unas expectativas lingüisticas demasiado optimistas. Tras un año puedo decir que me comunico bien, pero me sigue costando mucho entender. Tienen acentos muy cerrados se comen muchísimas letras y los dejes son ininteligibles para un extranjero recién llegado como yo. Es precisamente esta la mayor barrera a la hora de afrontar una mejora en el aspecto profesional. Pero no me rindo, poco a poco voy mejorando.



Pero no todo es negativo, ni mucho menos.  LO QUE ME GUSTA:

Aquí sí hay trabajo. Sin duda alguna, quien quiere trabajar. Otra historia son las condiciones. Nada fácil, muy duro y agotador muchas veces. Pero eso también depende de tu preparación, de tu cualificación, tus ganas de buscar y también, mucho, que tengas un buen dominio del idioma, lo cual me parece lógico. Si quieres trabajar sin duda aquí lo puedes hacer.

Los nuevos amigos. Viajar es conocer. Conocer nuevos lugares, nuevas costumbres, nueva gente. Yo lo estoy haciendo todo esto, una experiencia magnífica, rejuvenecedora. Algunos de esos amigos me ayudaron a pasar mejor los peores momentos. Pero todos ellos hacen de este año un tiempo que por duro que esté resultando valga la pena vivirlo.

Hay esperanza en el futuro. Las oportunidades que este país brinda le hace mantener a uno esperanza en un futuro inmediato mejor. Nadie te regala nada, pero si se ve con claridad que tienes la oportunidad de salir adelante si te lo propones de verdad y estás dispuesto a esforzarte por alcanzar tus metas.

Una sociedad comedida. Me explico. Viniendo de España uno se sorprende en las primeras impresiones de cierta precariedad en la obra publica, en determinados servicios. No hay autopistas vacías. No hay aeropuertos sin aviones. No hay megaconstrucciones sin uso. Se ve que hay un sentido de lo público mucho más responsable que en España, en donde se vive como nuevos ricos. Donde el despilfarro y el hurto son la seña de identidad de la clase política. No es, ni mucho menos, la perfección, pero hay una gran diferencia que se percibe en la calle.  No todo aquí es mejor, pero si que se nota que el dinero público se usa con más responsabilidad.

Debo reconocer que muchas veces, demasiadas quizás, pienso en regresar, pero creo que no debo rendirme ahora, sino tanto sacrificio no habría servido de nada. No es fácil. Dicen que dos de cada tres españoles que vienen aquí acaban regresando el primer año. Yo ya superé, creo, lo peor.

En definitiva es un tiempo muy duro, durísimo, muy complicado y doloroso en muchas ocasiones pero también tiene recompensas de saber que uno no deja de crecer mientras va superando obstáculos.

Gracias quiero dar hoy a esos amigos que desde la distancia nos mandan su cariño y aliento que tanto nos reconforta. Un abrazo a cada uno de vosotros.










sábado, 30 de agosto de 2014

HOME SWEET HOME

El peaje más costoso que he tenido que soportar en este trayecto migratorio ha sido, sin duda, el de la soltería impuesta por estas excepcionales circunstancias. Muchas semanas de soledad, demasiados días sin mi querida compañera.

Una de las dolorosas consecuencias de cambiar el rumbo de nuestra vida mientras aún tenemos indelebles e hipersensibles vínculos en nuestra tierra. No quedó más remedio que estar separados un tiempo, mucho más del que ninguno de los dos hubiésemos querido. Es verdad que con la distancia uno aprecia más lo que tiene, pero felizmente en nuestro caso, ya no era necesario, sabemos perfectamente que somos mejores y más felices en uno a lado del otro.

Pero al grano.

He tenido que buscar yo solo la vivienda familiar y claro, ella en la distancia aunque decía confiar yo sé que había un profundo acongojamiento por lo que yo pudiera elegir.

El caso es que encontré la casita, en el centro del pueblo, pequeñita, humilde pero creo que no mucho más se podría encontrar con el ajustado presupuesto del que se dispone ahora. Lo de la vivienda aquí es un escándalo de caro, pero es lo que hay. 

Y se que no estaba muy tranquila por sutiles señales que me enviaba en cada conversación skipera... que te acompañe alguien, que no vayas solo... que te asegures que tiene agua y luz... que mira que no esté muy lejos del trabajo... que si me fijara que tuviera el tejado entero...  en fin.

Después de varias casas visitadas me decidí por esta por que estaba justo en el límite del presupuesto y porque... bueno, no sé, que me gustó y ya está.

Yo quería darle la sorpresita y tenerla pintada cuando ella llegara, pero no percibí mucha confianza en mi gusto para los colores. Que si no fuera solo a por la pintura, que no me molestara que ya pintaríamos juntos cuando ella llegara...

Después que no comprara nada para la casa, que ya lo haría ella al llegar y sobre todo que no se me ocurriera comprar ningún adorno, que no hace falta.

Empecé a sospechar tras quince charlas al respecto que no confiaba demasiado en mi criterio, pero bueno, lo dejé pasar, serán imaginaciones mías, me autotranquilizaba.

Se empeñó en que le midiera las ventanas, que le mandara fotos, en fin que me dejaba poco margen a la sorpresa, pero está bien. Fuí adquiriendo con la ayuda de buenos amigos lo básico para empezar a habitar la casa. Aquí hay un magnífico mercado de segunda mano a precios super asequibles. Hasta pinté el saloncito con la ayuda de Davide, mi amigo italiano. 

Y por fin llegó ella y aún con la emoción del reencuentro no me olvidé de mirar su rostro al entrar en casa. Uffff, parece que le gusta. 

En pocos días todo fue tomando forma, todo fue adquiriendo forma y orden femenino a una velocidad estelar. La pequeña terracita pareció sonreir y llenarse de color y vida. 

                  

                   Los tomatitos de Juan                                                       La primera fresa madura del mini huerto de Idoia


Asi fué tomando todo un confortable ambiente de hogar en muy pocos días, en poquísimos días. Empecé a recobrar la reconfortante sensación de estar en casa... aunque al salir a dar un paseo no pudiera ver la ensenada de Riazor. 

Un gran paso supone tener esta sensación de hogar y sentir la felicidad de abrir la puerta de tu casa después de un largo y duro día de trabajo. Cuando puedo descansar en el sofá relajado me siento agradecido a Dios y a todos los que nos ayudaron a llegar hasta aquí: Eduardo, Kevin, Peter, Andrés, Omar, Mila, Juanlu, Jo, Fabi, Alicia, Tom, Brad y a muchos otros que desde distintos puntos del mundo nos dan su aliento para seguir luchando y mejorando cada día. GRACIAS. 


Hogar dulce hogar.   Home sweet home



sábado, 5 de julio de 2014

2 MESES Y 300 DIAS

Dos meses sin poder escribir una palabra, dos meses que me han parecido dos días, eso sí dos días muy intensos, agotadores y fértiles. 

Dos meses en los que he vivido a un ritmo frenético para llevar a cabo un cambio importante en esta nueva etapa de mi vida. 

Dos meses en los que he cambiado el tipo de trabajo, aunque no el lugar donde lo llevo a cabo, dos meses en donde he consolidado el cambio que en un principio buscaba al venir a esta parte del mundo. Un cambio que aunque era deseado, por algún rinconcito de mi corazón deseaba que no llegara por que en ese rinconcito atronaban gritos que reclamaban volver a mi casa, a mi tierra, más cerca de los míos. 

Dos meses en los que la vida me ha dado la razón, aunque como digo, no me apeteciera del todo, y donde he podido comprobar, una vez más, que cuando se quiere se puede.

Estos últimos días he dado el salto que me consolida aquí en el Reino Unido como un ciudadano más. Pago todos los impuestos habidos y por haber, tengo facturas que asedian mi nómina. Ya estoy en mi propia casa, hemos alquilado una pequeñita vivienda unifamiliar en el centro del pueblo, una típica casita inglesa de dos plantas, humilde, pero acogedora, donde me puedo dejar a tras esa sensación de provisionalidad permanente que supone compartir techo con terceros. 

nuestro primer hogar en Inglaterra


Es un salto importante, muy difícil por que aquí lo de la vivienda es un punto y aparte, es el gran desafío y nosotros lo estamos afrontando en este momento y requiere un esfuerzo máximo para poderlo superar sin disgustos. El mes de adelanto, la fianza, las tasas municipales, luz, agua, internet, gas... una gran prueba que apenas he salvado con mucho sacrificio, trabajando a destajo y con la ayudita de un buen amigo.

Mucho esfuerzo, pero vale la pena, vuelves a recuperar la sensación de vivir una vida normal, de tener un hogar, de tener un sitio al que llegar agotado después de un largo día de trabajo y SENTIRSE EN CASA y eso no tiene precio. 

Ahora tengo una alta exigencia en lo económico y eso solo me permite mirar adelante para mejorar la situación laboral. Es verdad que yo no vengo aquí para hacer dinero, simplemente para rematar mi vida laboral y acceder a una jubilación digna, algo que en mi país, después de 30 años de trabajar ininterrumpidamente han dejado en el aire. Pero al tener una casa propia, aunque sea en alquiler uno no se puede descuidar lo más mínimo para poder afrontar los grandes costes que esto supone aquí. Dedico tres cuartas partes de mis ingresos a afrontar los gastos de la vivienda, si, el 75%. Y si quiero que ese porcentaje sea menor solo me queda la opción de mejorar profesionalmente por que el coste de la casa y su mantenimiento no va a bajar, al menos no sustancialmente. 

Solo un par de datos. Hoy mismo he recibido la factura de lo que aquí se llama "Council Tax" y que asciende a 1.054 libras al año, si, más de mil libras al año, unos 1.250 euros, solo de tasa municipal y que se paga en mensualidades de 120 libras. Incluye la tasa del Condado, la del Ayuntamiento, la de la Policía y la del Pueblo donde vivo.

Otra gran sorpresa es que por el agua corriente me cobran 52 libras al mes (unos 60 euros) un agua malísima, llena de cal, con la que no se puede cocinar y mucho menos beber y como la casa no tiene contador (estoy intentando averiguar por qué) pues nos ponen ese canon y ya podemos poner una fuente y una piscina que no importa lo mucha o poca agua que consumamos, nos meten un clavo mensual que nos dejan temblando. 

Aun es pronto para saberlo con certeza, pero me temo que pagaré tanto de agua como de electricidad y gas juntos. Alucinante. Cosas que tiene este país. Tengo que indagar si esto es correcto o si hay alguna forma de cambiarlo, pero te quedas de piedra al recibir la facturita que además te la presentan en términos de costes anuales y claro te deja un poquillo acongojado. 

Pero, como dicen en mi tierra... "eche o que hai" no queda más remedio que afrontarlo lo mejor posible y supone un estímulo para no dejar de pelear por mejorar la situación actual. Con todo uno se siente afortunado por que aquí ves que hay oportunidades de salir adelante y mejorar tu status, lamentablemente en España eso me lo han negado. A mi y a varios millones de trabajadores más que han puesto entre la espada y la pared.

Comencé a escribir este blog en un barco que me traía al Reino Unido, continué desde un garaje y después una pequeña habitación y ahora, tras 300 días de lucha lo hago desde un lugar al que puedo llamar mi casa, mi hogar. Al abrir la puerta de la calle no veo el Orzán, pero me felicito por haber llegado hasta aquí, doy gracias a Dios por darme fuerzas  para levantarme cada mañana y salir a trabajar, gracias a mis amigos que desde la distancia me empujaban con su cariño y palabras de aliento y a ese bastón indispensable para segur caminando cada día que es mi querida compañera.

300 días después intento no pensar en las facturas y me centro en ser feliz cada día. Por ahora creo que, no sin dolor, la batallas se van ganando, aunque sea en la tanda de  penaltis. 




martes, 29 de abril de 2014

LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL... POR FIN

Este silencio "blogueril" se debe a las intensísimas últimas semanas de trabajo. Mucho trabajo, mucho esfuerzo, tanto que me estaba consumiendo hasta el punto de consultar las ofertas de vuelos para regresar a casa, debo confesarlo, quería tirar la toalla.

Entré en el túnel de la emigración por propia voluntad y sabiendo que no sería fácil atravesarlo.
Pero cuando casi me rendía atisbé un rayo de esperanza cuando ya pedía la cuenta en mi empresa por que no podía más y en vez de la carta de despedida me respondieron con una propuesta de promoción en la compañía "por que no querían prescindir de una persona como yo".

Me quedé muy sorprendido. No lo esperaba, ni mucho menos. Después de tantas decepciones, tantas entrevistas fallidas, tantos "unfortunately you were not successful on this occasion" (en cristiano, que muy majo, pero aquí no tienes nada que rascar, más o menos) un reconocimiento al esfuerzo sincero y honesto... uff, no lo podía creer. En principio pensé en buscar donde estaba la trampa y finalmente resultó que era cierto. 
No me habían señalado por ser el mejor, ni el más rápido, ni el más guapo, ni el más simpático. A pesar de que mi inglés todavía necesita mejorar mucho, subrayaron que era un profesional responsable y de confianza y que por eso quería seguir contando conmigo en funciones más cualificadas. Justo lo contrario de lo que me vino sucediendo en España los últimos años de carrera profesional, donde a mayor esfuerzo y entrega recibías la proporcional patada en las partes más delicadas de uno hasta la patada final que me puso tras tres décadas de trabajo en la calle sin más culpa que la de trabajar con integridad, pero eso sí, sin los amigos en los lugares necesarios para sobrevivir en una jungla laboral tan despiadada, tóxica y traicionera como la que se vive ahora, más que nunca, en nuestro país. 

Se ve luz al fondo, pero aún queda mucho por andar en la obscuridad de la precariedad

El cambio no supone, ni mucho menos, que todo está solucionado, queda mucho por andar, mucho, pero lo que de verdad supone para mi es un estímulo para seguir luchando duro cada día con la confianza de que el esfuerzo honesto tiene recompensa por estos lares me da fuerza y ganas y fe en un futuro mejor aunque sea a  2.039 kilómetros de mi casa y a pesa de que ya no me pilla en la flor de la vida si me permite sentirme útil pasado el medio siglo de vida, que no es poco.

Otra razón que me ilusiona es la de poder hacer saber a tantos compatriotas a tantos amigos que están en un callejón sin salida, que aunque sea saltando la pared de la frontera, metiéndose en el negro túnel de la emigración, si quieren encontrarán su propia salida, mejor o peor, pero que les permitirá no morir asfixiados contra la pared de la codicia desmedida, la corrupción, la inmoralidad y la injusticia que asolan nuestro país ahora. 

Si yo puedo, amigo, tú también podrás. 

miércoles, 2 de abril de 2014

BENEFITS

Las ayudas que el estado da a los ciudadanos en Inglaterra son fuente de continua controversia en el país, más ahora con esto de la crisis económica y la invasión emigrante que preocupa profundamente a esta sociedad.
Suenan tambores de guerra en Inglaterra contra la Unión Europea y cada vez son más las voces que exigen una salida de la Europa Comunitaria que les obliga a tener las puertas abiertas a todos los ciudadanos de los países pertenecientes a la Unión y que supone la llegada de 250.000 inmigrantes a las Islas Británicas, algo que, según cada vez más corrientes de opinión, es insostenible para el equilibro económico y social del Reino Unido.
El Primer Ministro Cameron ya se ha comprometido a someter en referendum la cuestión de la pertenencia o no a la UE si es reelegido. 
Es evidente, a la vista está, que el colectivo de inmigrantes es enorme, especialmente en Londres es más difícil encontrar a un Inglés que a un extranjero, eso es claro y patente. En el resto del país sucede algo parecido, pero lo de Londres es algo realmente llamativo. El polaco ya es el segundo idioma en el Reino Unido, un enorme colectivo. Nacen en Inglaterra más niños polacos que en Polonia, con eso está todo dicho. Y si las cosas no cambián no me extrañaría que se dijera lo mismo de los españoles en unos años. Los innumerables jóvenes que se vienen para aquí, en cuanto encuentran un trabajo estable y bien remunerado (eso es cuestión de un año más o menos) determinan con claridad que no quieren regresar. Sus hijos nacerán en Inglaterra. Que sean Ingleses o Españoles será una decisión de cada uno. 
Pero en uno de los núcleos de la controversia en cuanto a la inmigración se centra en el hecho de que en el Reino Unido existen más de 70 tipos de "benefits", de prestaciones. Desde la prestación de desempleo (jobseeker's allowance) hasta las ayudas a los alquileres de habitaciones, apartamentos o casas (housing benefits) pasando por las ayudas a las discapacidades, maternidad, paternidad, enfermedades laborales, fondos sociales, ayudas a los padres adoptivos, a las viudas, de complementos salariales, por defunción, para el combustible de la calefacción y otros muchos casos más específicos susceptibles de ayudas públicas y que permiten en este país a mucha gente con más solvencia o simplemente vivir sin tener que trabajar o trabajando lo mínimo ya que los rendimientos del trabajo en muchas ocasiones son menores a los ingresos que se reciben en concepto de ayudas públicas. 
"cortemos los beneficios a aquellos que rechazan trabajar."

Pero el problema que afronta este país con este asunto de los beneficios no afecta solo al colectivo inmigrante, ni mucho menos, lo que sucede ahora es que ante la avalancha de ciudadanos de países de la Europa del este, donde el nivel económico e muy inferior al de los países de la Europa occidental,   ese desequilibrio se enfrenta en muchas ocasiones, al llegar a Inglaterra, pidiendo ayudas para subsistir y muchos encuentran comodidad en las ayudas y no se esfuerzan en trabajar para salir adelante, que es lo que se espera de un emigrante en cualquier país del mundo y se limitan a convertirse en profesionales de las ayudas públicas.
Yo por el momento, no he tenido acceso ni he solicitado beneficio alguno y espero no tener que hacerlo, pero aquí, con todas las de la ley uno puede recibir la ayuda que necesita y si algún día la necesito y soy merecedor de la misma, no dudré en solicitarla, que para eso ya estoy pagando mis impuestos a la reina. 
En el Reino Unido hay un importante colectivo de personas que viven "on benefits" que dicen aquí, o sea que viven directamente de las ayudas públicas. Ayudas para pagar el alquiler de la casa que pueden alcanzar el 100% de su coste, dependiendo, sobre todo del número de hijos que formen la familia. Ya conozco algún caso de personas que con familia numerosa, que no precisan trabajar para salir adelante sin pasar estrecheces. Las ayudas a la natalidad son aquí realmente sustanciosas, no quiero dar cifras por que no tengo fuentes solventes que me las confirmen (y no me fío mucho de las wikipedias e informaciones de la red) pero realmente le permiten a uno emanciparse muy joven y tener familia ya que el estado brinda un apoyo fundamental, lo cual es estupendo, pero de ahí, muchas veces se pasa a acomodarse en esas ayudas y claro, eso de vivir sin trabajar tiene que enganchar muchísimo. Esa es la parte perniciosa del asunto a mi entender. 
Las ayudas al desempleo son bien distintas que en España, aquí se pagan unas 70 libras por semana (280 al mes, unos 300 €) que son insuficientes para salir adelante y que te obligan a que busques trabajo con auténtico interés, proceso en el cual participa muy directamente las oficinas públicas de empleo (job center), donde tienes que hacer visitas quincenales o semanales, donde comprueban los pasos que has dado para buscar un puesto de trabajo y si pasadas las semanas que estiman necesarias y no encontraste empleo tienes un seguimiento personalizado con un asesor para asegurarse que se hace lo que se puede por acceder al empleo. 
La otra ayuda muy popular aquí es la de la vivienda, en la que, dependiendo de los ingresos y la situación personal-familiar (también consideran a tu pareja estés o no casado) te dan importantes ayudas  para el pago del alquiler de un apartamento o una casa y tienen en cuenta los gastos a afrontar para determinar la cuantía de las ayudas. 
El control de estas ayudas es bastante serio aquí y no nada inusual que el chivatazo de un vecino provoque la visita de los funcionarios que fiscalizan el correcto uso de esas ayudas y persiguen con severidad el abuso de las mismas. Lo cual, a mi, personalmente me parece estupendo, al menos aquí. 
En España el fraude está al orden del día. Solo la economía sumergida permite que la gente siga viviendo y que no haya habido un estallido social. Yo nunca puedo defender que se cobre fraudulentamente una prestación, pero pasado un tiempo he comprendido que no se puede reprochar a un español que para salir adelante cada día, para dar de comer a su familia, tenga que seguir recibiendo ayudas para complementar los sueldos miserables que hoy día se están pagando en España. 
Y ya ni que decir tiene si pensamos en que los que más abusan de las ayudas públicas en España son los propios gobernantes, reyes, presidentes, ministros, directores generales, senadores, diputados, presidentes de diputación, de gobierno autónomo, alcaldes, concejales, consejeros, directores generales digitales (puestos a dedo la mayoría), amigos asesores y un larguísimo etc. que se autoaplican con generosidad cuantiosos sueldos por actividades que ni siquiera se tienen que llevar a cabo, pues ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Hace poco rechazaron por mayoría el control de absentismos en el congreso de los diputados, con eso se explica todo. 
Hablan del peligro del futuro de las pensiones, pero ellos siguen acumulando las suyas por unos pocos años de servicio y con generosas prestaciones vitalicias a los ministros y altos cargos. Esas pensiones si que no corren peligro. 
Visto esto, ¿quien le puede reprochar a nadie que cobre en "b" mientras percibe la prestación por desempleo?
La diferencia entre Inglaterra y España es que estos británicos tienen un mínimo sentido del honor, de la vergüenza y aunque habrá chorizos, como en todos los sitios, aquí si los pillan, no dudan en desaparecer del mapa con una dimisión fulminante más o menos discreta. En España no hay manera, roban y roban y vuelven a robar y mientras con una mano roban, con la otra firman decretos para abaratar despidos, bajar los sueldos, aumentar los impuestos a los trabajares y ventajas fiscales a grandes empresas, bancos, grandes especuladores y grandes defraudadores fiscales.
Dile tu al operario en paro por obra y gracia de la reforma laboral que si hace chapuzas las tiene que declarar y dejar de cobrar el subsidio de 400 € al mes, díselo tu que yo no puedo decírselo.

miércoles, 19 de marzo de 2014

ENTRE ESOS TIPOS Y YO HAY ALGO PERSONAL



Hice una fugaz visita a casa, regresé por unos días a Galicia, a España para resolver unos asuntos e intentar descansar un poco. 

He de confesar que no resultó como yo esperaba. Los asuntos no acaban de arreglarse y descansar, descansar, lo que se dice descansar, más bien poco, pero así son las cosas, al menos por el momento. Regresé con mucha tristeza y con muy pocas ganas de regresar, al menos por un tiempo largo.

Tengo la insana costumbre de leer la prensa cuando tengo ocasión, de ver y escuchar las noticias y durante esos pocos días allá leí, escuché y vi más de lo que debía y claro, pasó lo que tenía que pasar. Me entristecí, me aburrí y me llené de asco hacia lo que se supone es mi país, mi patria, mi casa...

Entre otras muchas cosas me llamó la atención poderosamente un titular que decía "España sale de la lista negra de la UE" y como sub-titular añadía: "aún así, Bruselas exige otra vuelta de tuerca a la reforma laboral, bajadas de sueldos y un mayor esfuerzo fiscal, que no concreta." Realmente asombroso, dramático e indignante. No era una viñeta de humor, no era la broma de los santos inocentes, no era un grave error tipográfico. Ponía lo que ponía y aunque los titulares dependen mayormente de quien los escoge, redacta y publica, no deja de responder a una terrible realidad. Es lo que hay.

 TITULAR DE PRENSA 6/3/2014

Pensando en esto me pregunté de quién se habla cuando se habla de esa España que sale de la lista negra y desde luego no hablan de mi, no hablan de los millones de parados que hay en nuestro país, no hablan de los jóvenes que no tienen esperanza en el futuro en nuestro país y, desde luego, no hablan de las miles de personas que, como yo, se han tenido que ir a otro sitio del mundo para buscarse la vida. Uno repara entonces en que realmente no soy España (ya nunca me sentí demasiado identificado con lo el significado que español tiene). Ni yo, ni ninguno de los grupos que he mencionado somos España, de la España que habla el titular en cuestión es la España de mentira que se negocia como mercado de valores que es esta mezquina Europa de los Mercaderes. Se juntan en Bruselas, se dan abrazos, se rinden cuentas entre ellos y se aprueban o suspenden según requiera la estrategia que les permita mantener el chiringuito que  por medio del cual viven de todos nosotros. 

Sacan a España de la lista negra (tengan en cuenta, señores lectores que están a la vista las inútiles elecciones europeas), lo cual quiere decir que se aprueban ellos mismos y su brillante gestión,  pero la segunda parte del titular es para los españoles, o sea para tí que estás en el paro o que ya ni siquiera formas parte de la estadística porque has agotado la prestación y estos no te ofrecen nada. Es para el que curra 10 horas diarias con un contrato de 4 o de 2  horas que ni "mileurista" le permite ser. Es para los abuelitos a los que les recortan la asistencia. Es para ese joven brillante que terminó su carrera universitaria y obtiene una tarjeta de embarque para Londres o Franckfurt o Amsterdad o Boston antes que el título que sabe le servirá de poco en su propio país. Es para los que, como yo, perdieron, pierden y perderán su puesto de trabajo a cada vuelta de tuerca de esas reformas laborales que no son más que pérdidas de derechos que caen en manos de empleadores sin escrúpulos que esconden su ineficiencia e incompetencia despidiendo trabajadores o que simplemente aprovechan la oferta para despedir barato y ganarse unos euros extras aunque sea a costa de la ruina de las familias de los despedidos. Es para los que ven colgar de un hilo el derecho a una jubilación justa y decente tras décadas de esfuerzo para pagarla. Eso somos los españoles (así nos llaman al menos). 

Pero esa España con mayúscula que sale de la lista negra es la de los gúrteles, los urdangarines, los aznares, los de los pelotazos urbanísticos, los de los hiper mega super jubilaciones millonarias  como premio a undir las entidades bancarias que presidían, esa España es la del pelotazo de Telefónica, de las eléctricas, de Repsol, es la España de la crema para las grande empresas y la sal amarga para los autónomos valientes y empresarios honestos que luchan cada día de sol a sol por salir adelante (que los hay). España es hoy el sabor rancio de los rajoys, los montoro, los zapateros mentirosos, las cospedales, la de los monarcas que como ocupas se niegan a salir de la casa que pagamos todos los demás y una larguísima y triste lista. ¿saben ustedes que la ayuda que Europa da a Ukrania para apoyarla en su crisis no alcanza la que se dió en su momento para rescatar a Bankia?

Ya lo decía el maestro Serrat, hace ya muchos años y que sigue tan vigente hoy, quizás más que cuando Don Joan Manuel escribió esta canción que tanto me gusta y que recomiendo escuchar con atención:

"Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal."


Esa es la España que salió de la lista negra, los españoles seguimos en el pozo... y lo que queda.


sábado, 22 de febrero de 2014

LEJOS - FAR AWAY - LONXE

Todos sabemos que estar lejos de algo o alguien no significa forzosamente estar distanciado de un lugar o de una persona. La distancia e incluso el tiempo no consiguen con facilidad romper un vínculo con lo que amamos con autenticidad. 

Del mismo modo el apego físico no garantiza el calor afectivo que precisamos para sentirnos bien, para sentirnos felices y reconfortados. No siempre el que más amor proclama es el que más amor da. No todos los abrazos pueden dar el calor que dicen ofrecer. Más reconforta lo auténtico, lo sincero que lo pasional.  

Estoy a 1.173 kilómetros de distancia de lo que más amo, pero nunca he dejado de sentirme al lado de todo eso que me hace feliz independientemente del tiempo, la distancia y las circunstancias. Un día leí un tatuaje que rezaba: "lo más lejos de ti, a tu lado" 

A Coruña


Estos últimos 8 años de mi vida han sido, sin duda, los más difíciles, pero, por contradictorio que pueda parecer, coinciden con los años más felices de mi existencia. Me doy cuenta de que las dificultades no le privan a uno de la felicidad, las dificultades transformarán tu vida en la medida que establece la actitud con las que las enfrentas. También es cierto, al menos en mi caso, que tiene mucho que ver el "al lado de quien" enfrento los desafíos que la vida me está regalando esta última década. No estoy muy seguro de que, de saber lo que se me vendría encima, hubiese aceptado tan enormes retos entonces. 

Las dificultades que tengo superar cada día no conforman mi estado de ánimo, felizmente no es así. Es mi actitud, mi fe y el apoyo de los que quiero y me quieren lo que me permite seguir adelante con la ilusión que viene de la certeza de que más pronto que tarde las circunstancias mejorarán y entonces podré disfrutar más plenamente de eso mismo que me permite simplemente sobrevivir ahora. 

Los que estamos lejos de casa, no dejamos de ser de casa. Por mucho que se empeñen algunos que se dicen patriotas, que viven opulentamente de ese patriotismo falso e hipócrita, un patriotismo que en lo que a depósitos se refiere es mas un patriotismo suizo que español. Esos que se llenan la boca de España, pero que vomitan a los españoles. Esos que dicen que ya no nos podemos poner enfermos en nuestro país mientras sus regentes dan a luz en quirófanos privados. Esos que hacen pagar por la justicia a los ciudadanos de bien para que los ricos y nobles, puedan pasarse esa justicia por el forro de sus jubilaciones millonarias y vitalicias. Esos que se cuadran al sonido del himno con la mano sobre el pecho (más concretamente sobre la billetera). Esos que comen delicatessen cada día que pagamos lo que ya no tenemos ni para el buffete de 3 €. Todos esos que viven en el corazón del país y que hacen de su país una cloaca para los que llevamos el país en el corazón.

¿Quienes están más lejos?





lunes, 17 de febrero de 2014

EL FANTASMA DE LA DEPRESION

En estas situaciones la depresión sobrevuela sobre la cabeza de uno cual bandada millonaria de estorninos y corremos a cobijarnos bajo un portal, una marquesina o lo que sea con tal de que non nos caguen en la cabeza. Yo hago lo mismo. Estamos en época otoñal, el cielo está lleno de miles estorninos que me amenazan con dejar uno de sus  de excrementos en mi cabello cada vez menos abundante. 

Pues así me siento en ocasiones, que tengo que huir de las fauces de la depresión que por momentos me rodea dejándome casi sin escapatoria. Son muchas las preocupaciones, son demasiadas las incógnitas sobre mi futuro, son excesivas las penurias y si no estoy bien preparado acabaré sucumbiendo al desaliento. 

¡ Pero no ! Claro que no, que no me rindo, que entristecerme no me va a ayudar en nada. Me lo repito incesantemente. Triste y desolado reduzco drásticamente mis posibilidades de alcanzar mi meta, de tener éxito. Pero no resulta fácil, dadas las circunstancias, asi que tengo que recurrir a mis propias argucias. 

Mis antidepresivos (sin prescripción médica)

A falta de bici de montaña, me relaja mucho, lo que más, dar un paseo por el bosque (aquí hay pequeños buenos espacios naturales cerca del pueblo) con mi cámara colgada del hombro y sacar algunas fotografías, que finalmente se convierten en un diario de mi experiencia vital. Cuando eso no es suficiente he descubierto aquí un buen recurso: las galletas de chocolate del Tesco. Tesco es un supermercado muy famoso en Inglaterra y que puedes encontrar en cualquier pueblo de este país. Hay una galletas de chocolate, muy ricas y baratas (20 galletas por 0'44 libras, o sea unos 2 céntimos por galleta). Son parte de mi desayuno y también me sirven de postre cuando almuerzo en el trabajo, me traen un poco de dulzura en medio del agrio ambiente laboral. Pero cuando todo eso no es suficiente, tengo que recurrir a una droga más dura, pero dura de verdad, así a pelo: las "wine gums" de Haribo "original english recipe" reza en el embase (receta inglesa original), sin colorantes artificiales, ¡¡¡¡  bocatto di cardinale!!!! os lo dice todo un experto en la materia, un sommelier de la gominola, las encuentro a muy buen precio en el popular "poundland", que viene a ser la cadena 100 del Reino Unido y en donde encuentras chollos realmente a precios magníficos: todo a 1 libra, la gran diferencia es que estos negocios no son regentado por chinos, aquí es producto nacional. Pues bien, cuando tengo un día realmente malo, cuando tengo ganas de salir corriendo de vuelta a España, cuando algún pensamiento homicida se me pasa por la cabeza... un par de gominolas (o 18) y me tranquilizo, el sentido común vuelve a fluir. Me río yo del prozac, del lexatil y del tranquimazin... nada, nada, mano de santo estas económicas e inofensivas pastillitas de goma fabricadas en Irlanda. Si se abusa, como mucho, puedes engordar un poco, pero nada de efectos secunadarios, nada. Y te ayudan a ver la vida de color ya desde el primer momento por que, como veis en la foto, tienen colorines variados y alegres. Y sin receta médica !!!

Otros recursos (más maduros) para huir del fantasma de la depresión son tus amigos. En mi caso, ante todo mi gran amiga del alma, mi compañera. Pero esos mensajes de Oscar, o de Marina, o Berta, o de Tito, o de Omar, o de Eduardo, o de Gloria, o de Natalia, o de Sergio a traves de "la red" que parecen no ser nada a mi me suponen el oxígeno cuando parece que uno se ahoga. Puede que ahora estadísticamente sea un pobre más, pero en lo que amigos se refiere soy realmente afortunado. Vuestro aliento, apoyo y cariño enviado desde distintas partes del mundo son para mi auténticas palmaditas afectuosas en mi espalda que me invitan a recordar que la dirección a seguir es siempre adelante. Poder mirar a los ojos a las personas con las que te relacionas es para mi la mejor manera de obtener las fuerzas que a veces necesitas para salir del bache, del pozo o sima en la que sientes que estás por momentos. Mis amigos, vosotros, sois una parte importante de esta nueva etapa en mi vida. La distancia y mi nuevo estatus han hecho de tamiz y en el cesto han quedado esos amigos de verdad, algunos, por cierto, que no esperaba, y que suponen para mi el mejor antidepresivo para levantarme cada mañana, meterme en una nevera y trabajar 12 horas sin morir en el intento. 


miércoles, 5 de febrero de 2014

NO PUEDO DORMIR

No puedo dormir. Hay gritos dentro de mi cabeza que no me dejan dormir. No hago más que pensar qué hago aquí, ahora. No puedo evitar preguntarme una y otra vez qué ha sucedido para acabar en esta cama, en esta casa, en este pueblo, en este país desconocidos para mi hace unos pocos meses. No entiendo lo que está pasando. No sé que es lo que me ha traído hasta este lugar en este preciso instante. Por más que lo pienso no sé a qué obedece todo esto. No me quiero amargar. No quiero angustiarme. No puedo dormir.

Recuerdo los momentos de mi vida en los que creía que todo estaba bien, y que estaba bien porque hacía las cosas bien, al menos siempre con buena intención. Y cuando creía que como había hecho bien las cosas, la vida me sonreía. Por que era tan idiota que creía que, como en las películas, al final siempre ganan los buenos. Pues no, no es así, ya lo creo que no lo es. No puedo dormir.

Desde que comencé este exilio forzoso sabía que este momento tendría que llegar, lo sabía por intuición y por que había oído historias similares. Uno nunca esta preparado del todo para lidiar con esta situación, por mucho que la haya previsto. No puedes hacer nada por evitarlo y solo cuentas contigo mismo para superarlo o morir en el intento. No puedo dormir.

Hay cosas que uno tiene que enfrentar en la soledad, en la más absoluta, fría y dolorosa soledad que pueda imaginar. Puede ser eso. No puedo dormir.

Como el niño que se enfrenta a su primera inyección, le da igual que sea por su bien, le da igual que le den un caramelo, no quiere que le canten, le da igual todo, no quiere que le pinchen. No puedo dormir.

Así ha de ser, me van a pinchar, lo quiera o no y, al fin y al cabo, el caramelo siempre se agradece. No puedo dormir, pero tendré que hacerlo.


Buenas noches y felices sueños.

por oscura que se presente la noche, sé que mañana de nuevo saldrá el sol

viernes, 31 de enero de 2014

LA FUNDA NORDICA (og moren som fødte dem)

En el Antiguo Testamento, en lo pasajes donde se describe la Creación se puede leer: "Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo..."  (Genesis 2:18). 
Esta mañana he comprendido el porqué de este pasaje de la Biblia por que no es bueno que un hombre esté solo cuando me encontré sobre la cama esto:
La funda nórdica: edredón de plumas + funda de tela

Pues resulta que esto es una pieza de cama que se utiliza en vez de las mantas. "Paslakan" que diría un sueco. Es más ligera y abriga mucho porque está rellena de plumas de ave palmípeda (pato, oca, cisne, ganso, etc). Pero se utiliza con una funda de tela que hace las veces de sábana ya que el edredón en cuestión no se puede lavar, al menos con agua, lo cual es del todo incompresible teniendo en cuenta que todos esos animalitos tienen muy buena relación con el medio líquido, todos hemos visto felices patos o cisnes o gansos disfrutando del agua ya que las plumas les protegen del frio y de la humedad. Entonces ¡¡¡¡¿¿¿¿Por qué estas plumas no se pueden mojar?????!!!!!! ¿Alguien me lo puede explicar? Yo nunca vi un pato con gabardina. No tiene sentido. Eso por una parte. Pero no es lo peor, no, ni mucho menos. Pues la cuestión es que la funda llena de plumas se tiene que meter dentro de una bolsa enorme de tela, pero claro, yo no vi las instrucciones como hacen los de Ikea con sus muebles, nada de nada y solo mirando me pasé un buen rato intentando dar con un plan que me permitiese albergar alguna esperanza de meter las plumas en la bolsa de tela y que eso siguiese pareciendo algo similar a una manta. 
Busqué flechitas, puntos de colores que me indicaran esta esquina amarilla  va con esta  amarilla y esta verde va con su pareja verde también. Nada. Busqué algunos rieles como los de los cajones que me ayudaran a introducir correctamente  la funda de plumas en la bolsa de tela, pero nada, de nada, de nada. Estaba completamente solo ante este desafío que amenazaba con engullirme. 
Mi primer intento me animó, no me costó meter el edredón enterito dentro de la bolsa de tela, pero claro al ponerlo sobre la cama tenía el aspecto de una pitón que se acababa de comer un ñu enterito y sin masticar, eso no tenía ningún aspecto de manta, más bien de un saco con un bulto sospechoso dentro. 
Llegué a la conclusión unos 20 minutos después que cada esquina del edredón plumífero tenía que coincidir con cada esquina de la funda... para que eso estuviera estirado y cubriera por igual toda la cama. Ahahaaa, lo tenía !!! Me puse a ello:
Ese monstruo de tela y plumas parecía engullirme sin piedad.

La cosa tenía su intríngulis y yo no daba con el intríngulis ni me acercaba, vaya. Intentando poner una de las esquinas interiores de la funda con una de las esquinas del plumón me sentí como si un pterodáctilo me estubiera engullendo. Esto no tenía pinta de tener buena solución.  Funda nórdica 7 - Fuco 0.
¡ Cuanto se echa de menos a tu compañera! y no lo digo porque necesitara ayuda,  nooooo, es un arranque romántico que me ha salido ahora. Yo soy así.
Cuando, 57 minutos después, creí haberlo conseguido, me di cuenta de que el edredón tenía forma de pajarita porque la esquina noroeste estaba alineada con la esquina sureste y la noreste con la suroeste y a eso no se le veía solución. 
Me empecé a acordar de los vikingos y de los antiguos habitantes de Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y las Republicas Bálticas, de sus progenitores de los fundadores de Ikea; abrí la ventana para gritar al mundo que no iré jamás a visitar los Fiordos Noruegos, por mucho que me apetecía hasta ahora, pero es que esta humillación escandinava no la podía aguantar más. Cuando estaba a punto de prender fuego al edredón, a la funda y a la constitución de Suecia me acordé de algo que me dijo mi esposa hace un tiempo. Me arrodillé, hice una oración, fuí al hipermercado a comprar ajos, los metí en la funda y tachán!!!!!
y 2 horas, 33 min. y 48 segundos despues....

Ahí está. La Funda Nórdica y la perversa malicia escandinava había sido sometida por mi astucia, habilidad y más que nada mi testarudez (todo antes que hacer una conferencia por Skipe para pedirle auxilio a mi conyuja, que poco me faltó, pero el orgullo...) 
Feliz,  satisfecho, exhausto y orgulloso  hice esta foto y se la mandé a mi mujercita por guasap esperando una respuesta que me indicara lo orgullosa que se sentía de su maridito, que con apenas 51 añitos, el solo había cambiado la ropa de la cama,  pero no... sería demasiada la dicha.
- Pero hombre, y esas arrugas? Fueron sus palabras.
Apagué el teléfono, entre abatido y rabioso salí a la calle y esperé a que pasara un camión de Ikea para tirarme bajo sus ruedas. Menos mal que aquí no hay un Ikea cerca y que el frío me hizo regresar a casa en escasos minutos y disfrutar de una cama calentita bajo el abrazo suave de las plumas de generosos palmípedos anónimos donantes de plumas para el bien de desdichados emigrantes como yo que se quieren proteger de los fríos británicos. 
Boas Noites, Good Night, Buenas Noches, Söta Drömmar








domingo, 19 de enero de 2014

LA VIVIENDA

Sin duda alguna uno de los desafíos más complicados al llegar a Inglaterra es el de la vivienda. Aquí es muy caro, tremendamente caro si tenemos que empezar de cero, o sea, teniendo que trabajar en puestos para personas que, como yo, no dominan el inglés y que no tienen una cualificación demasiado alta. 
Para que os hagais a la idea. En Londres se pagan de 400 a 500 Libras (de 420 a 550 Euros) por una habitación que bien puede ser en un piso o casa que compartes con los propietarios o con otros inquilinos, compartiendo baño, cocina, sala de estar (si la hay). Te encuentras auténticas pocilgas realmente deprimentes. En Cambridge, que no es una ciudad muy grande, pero que tiene muchísimos estudiantes la cosa e parecida y resulta difícil encontrar algo por menos de 400 Libras. Y estamos hablando de habitaciones individuales, muchas veces pequeñísimas y frecuentemente en mal estado, ya que mucha gente vive de esos desorbitados alquileres para estudiantes e inmigrantes que no tienen otra opción y que de ningún modo pueden acceder a una vivienda individual (apartamento, piso o casa). Y claro desalmados y usureros los hay por todos los sitios, no es una exclusividad de España, ni mucho menos. 
Donde yo vivo, un pueblito de unos 30.000 habitantes, la cosa es más asequible, pero tampoco es barato que digamos, sobre todo teniendo en cuenta que cuando uno empieza a currar aquí de cualquier manera no se llega ni a "mil librista". Se podría encontrar por 250 a 300 para una sola persona. Si es una pareja es prácticamente imposible dar con algo por menos de 400 Libras al mes. Eso sí, suelen ir incluidas las "bills" (las facturas) del agua, luz, gas e internet. 


En los pueblos es más habitual compartir la casa con los propietarios y claro eso puede ser un problema o una ventaja enormes, depende de como funcione la química entre inquilino y casero. La verdad es que yo no me puedo quejar en absoluto, he sido muy afortunado. Primero porque lo más difícil del la llegada, cuando no tienes nada de nada me echaron una buena mano unos amigos y ahora he dado con una familia magnífica que me trata como a un hijo más en un hogar muy confortable.

El siguiente paso, que sería vivir uno por su cuenta, conlleva inexorablemente contar con unos buenos  y regulares ingresos que te permitan afrontar el alquiler de un piso, apartamento o casa para uno mismo, pero ya estamos hablando de 400 a 600 Libras para los apartamentos y 700 a 1.000 Libras para una casa dependiendo del sitio donde la encuentres, el nivel de la vivienda y el estado de la misma. Pero eso no es todo, ahora tienes que hacerte cargo tú de las facturas de agua, luz, gas e internet, que siendo más baratas que en España, no bajan de las 150 a 300 Libras mensuales en total. Pero es que además hay que añadir a esto el pago de tasas municipales que aquí esto si que es caro, pues en concepto de recogida de basuras, policías, bomberos y resto de servicios públicos pagas entre 100 y 150 Libras ¡mensuales! por lo que lo de la vivienda para ti solo se te pone cerca de las 1.000 Libras al mes. Ni que decir tiene que uno tiene que consolidar un buen sueldo para podérselo permitir. 


Una vez que uno llega a ese punto tiene que recurrir forzosamente a las ayudas públicas para poder asumir esos enormes gastos, lo que aquí llaman "benefits". Estas ayudas consisten básicamente en que el estado te ayuda a llegar a donde tu no llegas con tu sueldo. A estas ayudas recurren una buena proporción de la ciudadanía británica, prácticamente todos los que no tienen ingresos superiores a las 2.000 Libras mensuales. Es decir, que si tu ganas 1.400 Libras, pero pagas 1.000 por el alquiler y los gastos de tu vivienda, te echan una mano pagando un porcentaje de la renta mensual dependiendo, claro está, de tus ingresos y de los que contigo convivan y teniendo en cuenta los gastos generales de la familia en los que incluyen la adquisición de un vehículo, consumo de gasolina, alimentación familiar y todo aquello que estiman fundamental para el normal desenvolvimiento de la vida familiar. Por poner un ejemplo, una familia de papá, mamá y tres niños pueden llegar a recibir más del 50% del coste de su vivienda, además de otras ayudas para los niños en la escuela, con uniformes, libros, comedores escolares, etc. Pero eso sí, todo muy controlado. Aquí en cualquier momento un funcionario te visita en tu casa para comprobar que los datos declarados para obtener esas ayudas son ciertos. No es infrecuente que un vecino denuncie al inclumplidor, por lo que me dicen por aquí. Pero de los benefits en general hablaré en otra entrada, porque tiene miga el asunto.

En resumen. Que lo de la vivienda está complicado y en mi opinión puede hacer tambalearse nuestra intención de quedarnos aquí si no conseguimos un buen trabajo, porque una buena parte de nuestros ingresos se los lleva el sitio donde tenemos que dormir. Tal como me dicen otros compatriotas que llevan aquí años, el primer año es el más difícil, pues sin un buen inglés es difícil acceder a un buen puesto de trabajo y tienes que tragarte lo peor y mal pagado de las cloacas del mercado laboral inglés (que parecía que no y también hay abusos y infraempleos regulados en la Gran Bretaña). Uno tiene que apretarse los machos y coger carrerilla para dar el gran salto que te permita acceder a la vivienda propia (sin compartir quiero decir). Yo en eso estoy, pero aún queda mucha carrerilla que coger para poder tener posibilidades de superar el salto que tenemos que dar para llegar a la siguiente etapa: Vivir como un inglés de clase media más. 

Todo se andará (si me dejan).




viernes, 3 de enero de 2014

GOOD BYE 2013...

¡ Qué año el que acabamos de finalizar! Podría decir que desastroso, pero también podría decir que maravilloso. Así que me voy a quedar con INOLVIDABLE, INESQUECIBLE, UNFORGETTABLE !!!!!
No lo podré olvidar por muchas razones y no lo debo olvidar por otras muchas. Ha tenido de lo mejor de toda mi vida y también de lo peor. Y como dijo el santo: "escudriñad todo, retened lo bueno" pues en eso estoy en estas primeras horas del nuevo año. 
Comencé el año yendo en busca del "Dorado" y puedo decir que lo encontré, pero más que nada por el valor de los corazones de oro que descubrí en mi memorable periplo. Los Beus me han dado uno de los mejores regalos que me ha dado la vida al margen de mis hijos y la compañera que ahora comparte mis devenires. No puedo dejar de acordarme de ellos y de lo que ellos me permitieron conocer y amar. No les doy otra vez  las gracias aquí porque me suena insignificante y porque ellos ya saben como siento al respecto. 
Un año en el que me di de bruces con la injusticia y por más que percutí no conseguí más que aumentar los moratones y aumentar la hemorragia y recordé las palabras de Quevedo cuando decía que "donde hay poca justicia es un peligro tener razón". Pues eso, que ante el desamparo que sufro no me queda otra que seguir adelante en la intemperie y confiando en la providencia para salir de esta. Bueno, la providencia y algo más. Ya lo he intentado todo, al menos todo lo que legalmente pude hacer. Está claro que en España sale más a cuenta trabajar en "B".
 Un año en el que me sentí desterrado, pero también un tiempo en el que lucho duro cada día  por encontrar en el destierro la razón de todo esto, algo que le de sentido a tanta convulsión. Un año de aprendizaje. Con el sudor de mi frente y con mucha fé,  apoyándome en los que me quieren a pesar de terminar en lo más crudo del frío invierno, me alienta y me calienta un profundo sentimiento de que lo peor ha pasado y que la primavera asoma en el horizonte. Ahora no voy a dejar de caminar.


Me atrevo a decir con cierto convencimiento que estoy ilusionado con este nuevo año, al menos aunque solo sea porque es difícil que salga peor que el año que finalizamos, pero sobre todo porque estoy empeñado en que sea mucho mejor que lo que hemos dejado atrás. En 8.760 horas os podré confirmar si mi pálpito era bueno o no. Dicen en mi tierra "nunca choveu que non escampara" y añado yo: El sol volverá a salir para iluminarnos y calentarnos un poquito. Seguro.
A todos mis amigos les deseo que este nuevo año resulte tan bueno como esperamos y deseamos y que no nos falte la determinación y la fuerza para conseguirlo. 
FELIZ 2014