Ya casi llevo un mes viviendo y trabajando en Holanda. Hay muchas cosas que podría contar y que iré contando en sucesivas entradas de este blog.
La primera que me llamó a atención cuando me integré en el nuevo puesto de trabajo es la diversidad que hay entre mis compañeros. Si bien predominan, como es lógico, los locales, se puede decir que más de la mitad de los trabajadores de tropa, o sea los que no son mandos intermedios, tienen muy distinto origen. El idioma que se utiliza mayormente es el inglés ya que buena parte de la plantilla no habla holandés (dutch). Es realmente difícil aprender este idioma.
Hay conmigo otros cinco españoles, lo cual hace mucho más fácil integrarse en el día a día y no sentirse aislado, además he tenido la fortuna de que son unos magníficos compañeros en todos los sentidos. Un madrileño encantador, técnico de sonido, siempre pendiente de mi para ayudarme en lo que necesito; un marroquí de Vinaroz que estaba harto de la explotación laboral en el sector de la hostelería, y que fue mi eficaz y amable instructor los primeros días; un ex-director de sucursal bancaria de Madrid; un arqueólogo vigués con el que no me interesa hablar de fútbol; una madrileña que viene de una ong en Ghana en la que ayudaba en la alfabetización de jovencitos ghaneses. También hay muy diversas nacionalidades entre los demás compañeros, la mitad de los cuales son africanos.
Un ugandés que estudia en la universidad por la mañana y trabaja por la tarde y al que no le gusta el calor; un argelino que odia todo lo que tiene que ver con Francia; un holandés de raza gitana que se llama Ricardo, pero por aquí sus compatriotas le dicen "Gicagdo"; un somalí ya nacionalizado holandés, pero con su corazón anclado en su pobre país a donde quiere volver cuando tenga el dinero suficiente para montar su negocio, tiene aquí una familia y otra más numerosa en su país a la que manda el dinero para alimentarla; un par de polacos muy simpáticos y amables; un holandés de origen filipino que no se entera de nada; un rumano que tiene una risa muy escandalosa y contagiosa; una holandesita muy simpática que estuvo una tempora trabajando en Canarias y que le encanta el español y todos lo días te saluda con un simpático "¡¡¡hola cogasón!!!"; un guineano muy amable y dos holandeses con muy mala leche (aunque he decir que en general los holandeses son bastante amables).
Esta diversidad es una circunstancia enriquecedora en si misma. Personas que vienen de circunstancias sociales, culturales y políticas completamente distintas y que se entienden perfectamente ya que ahora nos une un trabajo que nos permite cubrir unas necesidades que en nuestros países de origen no se nos permitió satisfacer, hecho por el cual uno, al menos yo, me hace sentir agradecimiento al país que ahora me acoge.
Es bien triste el panorama que dejo detrás de mi, en España, en lo que a la cuestión económica en general y laboral en particular se refiere. No sé cual es la solución, pero si sé cual es el origen: la falta de honestidad y lealtad de los que nos vienen gobernando durante los últimos años, décadas diría, para los que su prioridad es el afán de poder y dinero muy por encima que el bienestar general del pueblo al que dicen servir y del que en realidad se están sirviendo.

Hola amigo: Me gusta el artículo
ResponderEliminarCreo que deberíamos tenerlo presente siempre
muchas gracias !!!! Un abrazo
EliminarEsta muy bien!! un saludo compañeiro!!
ResponderEliminarMe alegro que te guste. Saludos de vuelta
EliminarMuí interesante.. Me alegro mucho
ResponderEliminarGracias, un saludo
EliminarCuánto valor para afrontar la vida. Y cuanto suma esa actitud para mirar solo hacia adelante!! Orgullo de ser tu hermana.
ResponderEliminarNo se si es valor exactamente o más bien supervivencia, pero en todo caso muchas gracias. Te quiero.
EliminarHola Paco. Seguro no está siendo fácil ni agradable esta situación. Pero piensa en positivo. Algo que no debes perder es el optimismo y ser siempre positivo. Sigues aprendiendo. Y nunca nadie podrá decir que te quedaste parado sin intentar salir adelante. Lo hiciste y lo has vuelto a hacer. Hace falta ser valiente, preparar maletas y marchar. Mucho animo. Por aquí, que te voy a contar que no sepas o veas en la tv. Las cosa no mejora. Saludos Paco !!
ResponderEliminarGracias Manuel, ser positivo es la única manera que encuentro de afrontar estas situaciones en las que la vida, por alguna razón me pone. He aprendido a tener fe y ahora procuro no perderla nunca. Un abrazo
EliminarFuco sigue adelante con esa actitud positiva y .....paciencia y p'alante.
ResponderEliminarUn abrazo camarada !
Iosu
Gracias camarada querido. Sabes cuanto aprecio tu apoyo. Abrazos
EliminarTodo mi apoyo primo. Estoy muy orgulloso de ti. Mira tu que paradoja, me interesa más tu blog q la mayoría de los artliculos de opinión de La Voz de su amo. Ya me entiendes! Sigue adelante q aún no siendo tu opción preferida no deja de ser una experiencia q muchos desearían tener. Loviu!
ResponderEliminarGracias!!!! Desde luego tienen poco que ver mis artículos con los de La Voz. Todo lo que escribo sale del corazón en la voz ya sabes, sale de la subvención... Un abrazo
EliminarAlgún día, además de meter en la cárcel a los chorizos, les harán devolver el dinero...
ResponderEliminar¡Y me voy a apropiar del nuevo palabro que acabo de aprender!
¡Ánimo cogasón! (ves, ya empiezo a utilizarla)
jajajjajaja, gracias querida Berta!!!! No me rindo
EliminarCómo aprecio tu mirada hacia el mundo que nos toca compartir, con la bondad y humildad de un nuevo vecino y compañero de trabajo agradecido en un país extranjero y ahora amigo, y el corazón crítico con aquellos que malgastan su nación y caen en la falta de honestidad. Te quiero mucho.
ResponderEliminarGracias Vicky!!!!! Aprecio mucho tu cariño
EliminarNo pongas la camiseta del Sevilla en la pared, esa es para ti, ja ja jaja
ResponderEliminaresa está guardadita como oro en paño, solo me la pongo para ir a los toros
Eliminar